Los huachicoleros siguen haciendo de las suyas en varias regiones de Hidalgo sin que la estrategia Hidalgo Seguro, y en especial la Fuerza Especial Conjunta, inhiba sus actividades ilíticas. Ayer en Mixquiahuala ocurrió un hecho grave que escala la influencia de esos grupos criminales en detrimento de los gobiernos municipal, estatal y federal. Después de un enfrentamiento entre policías de Mixquiahuala y huachicoleros en la localidad del Teñhe la noche del pasado miércoles, que dejaron una persona muerta por arma de fuego, los criminales decidieron desafiar al gobierno de ese municipio. Frente a la agresión a la alcaldía, al presidente, el petista Humberto Pacheco, no le quedó otra más que ordenar la salida de todo personal de la presidencia, donde los delincuentes lanzaron piedras, quemaron motocicletas de la Policía y vandalizaron buena parte del añejo edificio del ayuntamiento. Eso, que pasó desapercibido para las autoridades estatales y federales (ni siquiera se asomó la supuesta Fuerza Especial Conjunta), es grave porque implica directamente un desafío a un poder establecido que prefirió no enfrentar a los criminales organizados, puesto que pudo haber consecuencias aún más graves. Estamos siendo testigos de fenómenos que solo ocurrían en Michoacán, Guerrero o Tamaulipas, donde municipios o regiones completas están controladas por la delincuencia organizada y donde los alcaldes están sometidos por su fuerza. Habrá que preguntar al gobierno estatal para qué tanto aspaviento y nombre pomposo si sus estrategias y fuerzas especiales tal parece que están de adorno. De filón. El magistrado Jesús Raciel García Ramírez impugnó ante la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) la modificación al Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo (TEEH) que reduce de cinco a tres los magistrados en el organismo. ¿Van a decir que esa iniciativa es también incubada en la UAEH?

Comentarios