Según un estudio de la CEPAL realizado por Elías Mizrahi, el mercado de los medicamentos se ha transformado en lo tecnológico y en las regulaciones de una forma dramática para las naciones que no realizan investigación farmacéutica, dado el cambio de enfermedades infecciosas a las llamadas crónico-degenerativas, también el perfil de los medicamentos han cambiado, siendo los que más se usan los patentados, de más alto precio, por la propiedad intelectual.

En la última ronda de Uruguay (1994) del entonces GATT, EU impuso los acuerdos sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC), estableciendo lineamientos de protección de los derechos de patente de los medicamentos, protegiendo a las empresas transnacionales para recuperar sus inversiones en investigación, evitando que los consumidores evadan el pago de esos derechos de propiedad intelectual.

Un aspecto distintivo del mercado de medicamentos es su carácter global, dominado tan solo por seis países, integrando cadenas de valor por todo el orbe, los factores determinantes son la investigación, la apropiación de la propiedad intelectual como de los insumos de las otras naciones. Su característica principal es su alto grado de monopolización imponiendo precios y condiciones.

Al establecerse los ADPIC se regulan las relaciones entre los países en materia de medicamentos de patente, favoreciéndose a las empresas transnacionales para que dominen el mercado de los medicamentos de patente. La única forma de enfrentar ese desafío es crear y fortalecer una estructura productiva que invierta en I+D, pero ni es rápido ni fácil, México tiene talento en materia de investigación, pero se requiere de tiempo, como de una política de desarrollo tecnológico y de inversión, focalizada a ese sector, sin lugar a dudas de alta rentabilidad.

Es inevitable que las transnacionales farmacéuticas que han venido invirtiendo en investigación, de 10 a 15 años y mil millones de euros para producir un nuevo medicamento, se beneficien de sus resultados, sin embargo, es necesario que se establezcan mecanismos en dos momentos, uno para evitar que las transnacionales abusen de las patentes y en otro, al liberarse las patentes al vencerse su vigencia, dando paso a la producción y comercialización de genéricos, los mecanismos deben ser de alta efectividad, sobre todo en lo normativo, para evitar y/o penalizar la formación de cárteles monopólicos.

Por ejemplo, en 1999 la División Antimonopolios de EU, descubrió al cártel internacional de las vitaminas, lo que propició la colaboración técnica de las autoridades de competencia económica de varias naciones para impulsar programas que reduzcan la colusión en las licitaciones públicas; en el caso de México, los mecanismos no solo no fueron eficientes, sino también faltos de visión para prevenir lo que ahorita está enfrentando el gobierno de la 4T con el Metotrexato para atender a los niños que padecen cáncer.

La decisión por parte del gobierno federal de adquirir el Metotrexato en Francia a la empresa Mylan, empresa global con un fuerte liderazgo dado que fabrican y comercializan más de 2 mil 700 medicamentos genéricos y de marca, con presencia en 165 países y recientemente fusionada con Pizer, alcanzando ingresos de más de 20 mil millones de dólares representa una salida exitosa, pero momentánea, y significó enfrentarse al cártel representado por Pisa laboratorios SA, que con acciones monopólicas presionaba para que se le asignara la millonaria adquisición de ese medicamento.

Pero lo que viene no es un problema menor, habrá que aplicar mecanismos para asegurar que las adquisiciones de medicamentos sean oportunos y confiables, lo cual exige una política que contemple los procesos de la transición epidemiológica y demográfica, de manera tal que no presione los costos ni ponga en riesgo la salud de los mexicanos, lo cual no solo depende de la I+D, sino de la eficiencia de los sistemas de compra, de las políticas para impulsar la oferta de los medicamentos de patente a precios accesibles, así como del desarrollo del mercado de medicamentos genéricos e intercambiables, con la calidad necesaria y sin prácticas monopólicas, la tarea no es sencilla ni rápida, pero “la salud del pueblo de México es primero”. ¿No lo cree usted?

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