José Guadalupe López Ramírez

El nuevo proyecto educativo que propone AMLO con su famosa 4T es prácticamente lo mismo que nos han venido manejando los gobiernos anteriores en todos los años que llevo de servicio, simplemente le cambian los conceptos, pero en esencia es lo mismo”, esas fueron las palabras que mi padre, un maestro con 36 años de servicio, me mencionó cuando traté de conocer su opinión sobre la propuesta de educación del gobierno actual. Al detenerme a examinar detenidamente sus palabras me percate que efectivamente tiene razón, pues como ejemplo podemos tomar que desde el inicio de la década, con la entrada del gobierno panista de Fox hasta el actual, se ha estado hablando más sobre la evaluación docente que sobre una mejora en temas curriculares, que en un inicio fue muy controversial porque si bien es cierto que toda evaluación es para mejorar el medio, la forma en que esta se impuso no fue la adecuada, pues lejos de generar una mejora trajo consigo caos y confusión en los docentes.

De igual manera, otro problema que siempre ha estado presente en el sistema educativo mexicano es la repartición de las plazas docentes, la cual en últimas fechas ha generado un gran debate debido a la desigualdad en su repartición, ya que el gobierno actual plantea como una de sus propuestas el que estas sean asignadas directamente a los estudiantes egresados de las escuelas normales, causando así una competencia dispar con relación a los licenciados en ciencias de la educación y pedagogos.

Puntos a favor de la NEM

1. Su implementación temprana. Este es uno de los más grandes aciertos del nuevo gobierno, pues a diferencia de sus predecesores, este desde un inicio puso su propuesta sobre la mesa, lo cual trae consigo una oportunidad única para poder desarrollar su idea con calma y sin presiones.

2. Valorar el trabajo docente. A lo largo de los años la figura docente ha sido muy menospreciada por la sociedad, siendo el sexenio peñista en el que más se vio afectada, es por eso que el actual gobierno se propuso mejorar la visión que se tiene de los docentes construyendo alianzas con el sindicato de maestros.

3. Enfatizar la importancia de la formación y acompañamiento docente. Una vez que el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), asociado de manera equivocada con la evaluación docente, fue eliminado, se ha propuesto la creación de un centro cuyo objetivo sea valorar la profesión docente. El centro puede ser bien aprovechado para servir de promotor y formador en el NEM, así como para lograr que los trabajadores de la educación conozcan, comprendan y tengan acompañamiento continuo en la puesta en marcha de la NEM.

Puntos a considerar de la NEM

1. El modelo pedagógico por el cual está sustentada la NEM carece de claridad, lo cual puede generar que los docentes sigan trabajando de la forma en como lo hacen hasta la fecha, por lo tanto la nueva propuesta debe ser expuesta de manera explícita y específica para garantizar así su éxito

2. Se necesita menos “ambición” y más certeza en la propuesta educativa, aterrizando las ideas a la realidad del sistema educativo mexicano, tomando en cuenta las carencias y limitantes que este presenta, pues en muchas ocasiones los planes y programas son pensados para países de primer mundo con condiciones idóneas. Por ejemplo, al igual que en propuestas de gobiernos anteriores, la enseñanza de lenguas extranjeras, del deporte y el arte (no solo la música) son estandarte para justificar que la NEM nos llevará a la mejora educativa. Sería necio argumentar que esas áreas de formación no son importantes; sin embargo, más valdría la pena apostarle a la capacitación de esos docentes que a la fecha son insuficientes mientras se trabaja en un modelo curricular que les dé el peso necesario tanto en la carga horaria como en la evaluación de los estudiantes.

3. Se necesita claridad más que “belleza” en la propuesta educativa. Hemos observado que a los gobiernos les gusta poner adornos a sus propuestas educativas que en esencia continúan siendo lo mismo que plantean todos los gobiernos, simplemente le cambian los conceptos. Como ejemplo, el gobierno de AMLO ha incluido el término literacidad, que es en realidad un anglicismo para hablar de la enseñanza de la lectura y la escritura desde un enfoque sociocultural. Lograr literacidad requiere de un enfoque metodológico particular que, de ser explicitado, podría ayudar a que la comunidad escolar establezca estrategias para mejorar las competencias lectoras y de escritura de los estudiantes. Sin embargo, en el abstracto, utilizar términos solo porque están de moda o suenan bien no ayuda a que las propuestas se conviertan en acciones de cambio. Como ejemplo podríamos preguntarnos en cuántas escuelas se comprendió qué significaba el “aprender a aprender” de la reforma de 2013

4. Establecer una nueva cultura de género requiere más que incluir secciones nuevas en los libros de texto. Transformar/corregir la cultura mexicana hacia los estigmas de género es un gran reto que requiere de una gran estrategia para modificar los roles asignados tanto a los hombres como a las mujeres en el sistema educativo. Se requiere trabajar en conjunto para corregir no solo la forma en que los maestros llaman, tratan y enseñan a sus alumnos, sino la forma en que se trata, comunica y enseña dentro del sistema educativo y desde el gobierno a todos sus miembros.

¿Que debe priorizar el sistema educativo mexicano?

Desde un particular punto de vista, lo que es verdaderamente importante y que debería ser prioridad en cada proyecto educativo que se intente implementar en el país sería la mejora de los contenidos impartidos en las aulas, así como su adaptación acorde a las necesidades de cada región; mejorar la infraestructura de las escuelas, pues en muchas de ellas se carece de equipo que facilite la transmisión de conocimientos; capacitaciones constantes a los docentes para poder mejorar sus estrategias y técnicas de enseñanza y así puedan hacer que la transmisión de los conocimientos a sus alumnos sea más sencilla; mejorar el reconocimiento hacia el docente como figura trascendental dentro de la sociedad y, por último, que verdaderamente se le dé prioridad a crear ciudadanos letrados, con capacidad crítica y de razonamiento, pues históricamente los gobiernos mexicanos solo se han conformado con enseñar los saberes básicos a la sociedad, teniendo la falsa idea de que “con que el ciudadano mexicano sepa sumar, restar y escribir su nombre es suficiente para su vida”.

[email protected]

Comentarios