Se levantan temprano

Yo lo intento todos los días, de cinco veces lo logro dos (lunes y martes porque dormí mucho el fin de semana), miércoles, jueves y viernes estoy frustrado porque no conseguí disciplinarme, en los 20 minutos extras sueño que vivo en un bajo puente.

Planean su día

Me gusta cuando dicen que debo tener una lista de prioridades, me gustaría compartir con los clientes esas prioridades para que no me llamen durante media hora para preguntarme sobre un asunto que claramente no es urgente, pero que para ellos resulta de capital importancia. Mi día se resume en tres horas escuchando quejas.

Comen bien

Mi descripción de comer bien es poder llegar a la fonda antes de que se acaben los platillos, si tardo en salir, mi siguiente opción será una torta. Otra alternativa es aceptar que mi esposa me prepare la comida y en una lonchera tener la sopa, plato fuerte, frijoles y unas tortillas que, tras meter al microondas, siempre saben a papel. He ido descartando poco a poco la lonchera porque en ocasiones debo comer con un cliente y resulta mucho peor, mi esposa me regaña por dejar la comida y por gastar en comida afuera, se queja que no valoro su trabajo y tiramos el interior. De alguna manera sí decido ahorrarme la discusión y le doy mi comida al perro que tienen amarrado en el estacionamiento, mi esposa parece saberlo. Nunca gano.

Hacen ejercicio

Descartado, solo podría los fines de semana pero es cuando debo ir al mercado con mi esposa, porque “ella no es mi criada y es obligación de ambos ocuparnos de la casa”, además de que, tras el nacimiento de nuestro hijo Renato, ella quedó con dolores en la espalda baja que le impiden cargar, le di la opción de los carritos de mercado, pero ella asegura que también jalar el peso le genera una punzada, además, ¿con quién va a dejar a Renato?, no confía en la muchacha que tres veces a la semana va a ayudarle, ha visto videos de niños maltratados por sus cuidadoras.

No desperdician el tiempo navegando en Internet

Quizá debo comenzar por aquí, un pequeño paso. Cerrar esa página y dejar de leer esas recetas de éxito.

Comentarios