En estos días la discusión de la agenda pública ha estado enfocada en temas de seguridad. La ola de violencia que vive el país exige que el debate se centre en cómo detenerla, en cómo hacer que las instituciones que deben salvaguardar nuestra seguridad hagan su trabajo y que la impunidad no sea el pan de cada día. Y justo, en esa discusión, uno de los villanos es el Nuevo Sistema de Justicia Penal. Jefes policiacos, alcaldes y gobernadores observan en el nuevo sistema un obstáculo para la impartición de justicia. El propio jefe del Ejecutivo estatal, Omar Fayad, se quejó en días pasados de la manera en que los presuntos delincuentes consiguen ser liberados por la laxitud de las reglas del nuevo sistema. En respuesta, y después de anunciarlo en varias ocasiones, Fayad presentó su propuesta ayer ante la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), cuyo objetivo es evitar que salgan criminales detenidos en flagrancia. Durante sesión ordinaria de la comisión ejecutiva de seguridad y justicia, el mandatario dijo que el sistema vigente de justicia penal debe ser fortalecido y, sobre todo, proteger los derechos de las víctimas. Aunque también dijo que deben seguirse respetando los fundamentos del nuevo sistema: el principio de la oralidad, el debido proceso y el respeto por el principio de presunción de inocencia y derechos humanos. Según el Ejecutivo estatal, la iniciativa fue bien recibida por gobernadores reunidos durante sesión ordinaria de la comisión ejecutiva de seguridad y justicia. Vamos a esperar a ver qué recibimiento tiene la propuesta del hidalguense en el Congreso federal. De filón. A los transportistas de Tulancingo les llegará un mensaje directo. La Secretaría de Movilidad y Transporte (Semot) los llamó a acatar lo establecido en la ley respecto al descuento de 50 por ciento a los adultos mayores. A ver si no queda en mero llamado a misa.

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