En el mundo ideal de las leyes México, podría decirse, es un país avanzado. Hay leyes para un sinfín de asuntos públicos que, si se cumplieran, nuestro país y sus habitantes disfrutaríamos de una convivencia envidiable, armónica, de primer mundo. Pero la realidad dista mucho de la teoría y un ejemplo es que, pese a que existe una nueva ley de transparencia y acceso a la información, que obliga a sindicatos y partidos políticos a compartir sus datos para que cualquier ciudadano pueda acceder a ellos, en la práctica esto no sucede así. Por ejemplo, según la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), hoy el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) no ha cumplido, pues ni siquiera aparece en la lista de sujetos obligados. Ah, pero eso sí, el SNTE se cubre de gloria cuando presume la reforma educativa e incluso el partido que emana de esa organización gremial promueve la transparencia. Aquí cabría preguntar: ¿Transparencia de qué tipo? Pero tal fenómeno no es privativo del SNTE, tampoco han subido su información otros sindicatos como el del Seguro Social o partidos como Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que se asumen como la verdadera izquierda de México y que hoy encabezan las preferencias del voto en lo que a la elección de presidente de la República se refiere. De acuerdo con la comisionada presidenta del ITAIP Gabriela Sierra Palacios, más de 100 sujetos obligados no han subido información a la PNT. Esta es la transparencia mexicana. De filón. Y hablando de esos temas, 52 ayuntamientos avalaron la reforma constitucional en materia de inmunidad procesal presentada por el Poder Ejecutivo de la entidad, por lo que pronto entrará en vigor esta nueva enmienda. A ver si tiene mejor suerte que la nueva ley de transparencia.

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