Martín Melgoza Chávez
Juan Rubén García Lastiri

La unidad de inteligencia financiera (UIF) se creó mediante un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de mayo de 2004, es utilizada políticamente para reprimir o condicionar a instituciones, organizaciones públicas o privadas, así como algunos demagogos que por alguna circunstancia no se alinean al sistema económico político y social de México.

La estrategia de la UIF es muy frágil entre el combate de los recursos de procedencia ilícita, mejor conocido como lavado de dinero, y el debido proceso de investigación que le da el soporte jurídico y legal en sus procedimientos.

La unidad de inteligencia financiera puede ser considerada en la cuarta trasformación como una versión de la inquisición, por trabajar con instrumentos represivos, los cuales quieren someter y controlar a la población.

La santa inquisición, que en 1571 se desarrolló en la Nueva España, estableció en México el tribunal de la fe; ese año fue considerado oficialmente como el Santo Oficio.

El lavado de dinero ha dejado a esta nación en manos de la delincuencia, y en ese tenor, a un pueblo económicamente pobre y que reclama todos los días justicia por las irregularidades que tiene ese fenómeno.

Nuestro México se encuentra con más de un 60 por ciento de la población en pobreza extrema. Mientras se siga solapando a los protagonistas que realmente tienen las irregularidades fiscales y financieras o de inversiones mal justificadas en nuestro país, la inseguridad seguirá en manos de los delincuentes.

La UIF no puede actuar a la ligera manifestando culpas sin tener pruebas o argumentos claros, la historia nos ha enseñado que la venganza por fines políticos no tiene buenos resultados.

¡Usted qué opina!

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