Escribir solo por escribir se vuelve algo biológico, como el comer y defecar, y escribir para querer decir algo nunca antes dicho o escrito es una utopía. Esos son los extremos a los que se enfrenta todo aquel que quiere hacer del arte de la escritura un punto intermedio para darle a su vida primero, y después a la sociedad, algo que sea de utilidad leerlo.

¿Y que debe ser primero, leer o escribir? Creo que ni lo uno ni lo otro. Para que tengas ganas y motivos de leer y de escribir primero debes vivir.

Y si vives en los extremos, mejor, pues la originalidad de tus vivencias son las que le darán interés y utilidad a lo que escribas y también las dificultades que vivas harán que en la lectura encuentres una luz para sobrevivir y que otros también encuentren un bálsamo cuando te lean.

Los parámetros que indican dónde estamos como sociedad los hayamos en el grado de escritura y lectura del núcleo social estudiado. ¡Es más, se nota a simple vista! Y eso es lo triste o el motivo de alegría.

En la semana recién transcurrida leí tres aseveraciones que me impactaron y fueron pensadas y escritas hace mucho tiempo. Por eso es difícil decir hoy cosas nuevas y buenas, porque los pensadores antiguos ¡casi lo dijeron todo! Y el reto nuestro es muy simple: leerlos y luego escribir, añadiendo nuestras vivencias para darle utilidad contemporánea.

Leí que nosotros, el ser humano, de acuerdo con la naturaleza, hasta los 35 años de nuestra edad fuimos hechos para que se nos viera y después de esa edad, hasta morir, para que se nos oyera. Y si de plano nunca quieres morir, escribe para que te sigan leyendo a través del tiempo. Trascender, pues…

Si solo cubres la etapa en que por fresco, bello y joven place verte, también te debe nacer el deseo de que cuando ya no sea agradable verte, que te oigan verter cosas interesantes. Y si las puedes plasmar, mejor.

También leí que la desnudes del pobre es la que viste al rico y su hambre es la que da de comer a quienes los hacen en abundancia. Me aterró tanta verdad y solo alcancé a balbucear que también el voto del desnudo y hambriento le dio poder a unos pocos, para con ello cerrar un círculo endemoniado.

Posdata.

Continúan los suicidios entre los jóvenes o niños hidalguenses. ¿Cuándo saldrá la autoridad a hacer la parte que le corresponde? Chapulhuacán vive en el terror porque ¡ese demonio lo visita con frecuencia! ¡Auxilio!

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