En medio de la crisis que sufre el gobierno de la Ciudad de México, tras el movimiento y la marcha #NoMeCuidanMeViolan, este diario se dio a la tarea de investigar cuál es la situación en Hidalgo respecto a la violencia contra la mujer y encontró cifras nada alentadoras. Por ejemplo, que en lo que va del año ya se registraron al menos 13 feminicidios; o que hay registro de 18 homicidios dolosos de mujeres y 360 casos de violación cometidos principalmente contra ese sector de la población. Pero además, Hidalgo se encuentra en el nada honroso top 10 de los estados con mayor incidencia en violación: estamos en el séptimo lugar de los 32 de la República. Son datos que nos muestran la realidad de Hidalgo y que nos dicen que hace tiempo dejó de ser ese paraíso en materia de seguridad. Hoy, por ejemplo, somos el cuarto lugar nacional en incidentes de violencia contra la mujer. El primer semestre del año los servicios de emergencia contaron 4 mil 463 llamadas por incidentes de violencia contra la mujer, lo que nos coloca en cuarto lugar, solo detrás de la Ciudad de México, Puebla y Jalisco, entidades que superan con creces tanto a la población como el nivel de desarrollo de Hidalgo. Algo anda muy mal en el país e Hidalgo respecto a la forma en que viven las mujeres. Lejos estamos de tener un entorno seguro para ellas. En la capital del país, un hecho de violencia extrema institucional contra una mujer de 17 años de edad detonó una crisis y un movimiento que tiene contra la pared a Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno. ¿Qué espera Hidalgo para echar a andar una cruzada para combatir efectivamente la violencia contra la mujer? ¿Una crisis similar? De filón. En Zimapán, tras el fatal accidente que terminó con la vida de siete personas, prevalece la desinformación. Nadie ha sido capaz de redactar un boletín para, al menos, tener los datos confirmados a la mano.

Comentarios