El lado oscuro de la transparencia

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Roberto Morales Estrella

En todo tipo de confrontación, ya sea política, económica, armada o diplomática, la primera víctima es “la verdad”, cuyas consecuencias padece la sociedad, que desde la óptica del discurso político mexicano solo son daños colaterales.
Sun Tzu planteó como estrategia suprema “aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en momentos de confrontación”, en tanto que Albert Einstein expresó que “sin un cambio en nuestras pautas de pensamiento, no seremos capaces de resolver los problemas que hemos creado con nuestras actuales pautas de pensamiento”.
El presidente Peña Nieto y su gabinete no conocen o no aplican esos conceptos, ya que el Ejecutivo federal afirmó, precisamente en tierras hidalguenses, que “no hay crisis económica”, el país, dijo, enfrenta un momento de gran desafío y escenarios de gran incertidumbre; al respecto mencionó que se han generado 2.4 millones de empleos en cuatro años de su gobierno, que tan solo en enero se generaron 83 mil nuevos empleos y el consumo creció 5 por ciento.
La respuesta se ve en los hechos, son más de 27 millones de personas con carencias de acceso a la alimentación y la inseguridad alimentaria severa se ha incrementado de 8.9 a 10.8 por ciento; el subempleo es de 7.5 por ciento, mientras que la informalidad laboral alcanza 57 por ciento, ambos indicadores son desempleos disfrazados; Oaxaca e Hidalgo son las entidades con más informalidad laboral, ya que registran 84 y 75 por ciento, respectivamente.
Alarmante es la baja productividad de nuestras Mipymes, ya que no patentan, no son innovadoras ni están articuladas a los procesos académicos y de investigación; por su parte la inversión manifiesta una tendencia decreciente, y en las promesas de campaña e inicio de su gestión Peña Nieto dijo que el PIB crecería 5 o 6 por ciento, lo cual no solo no se ha alcanzado, sino que difícilmente se logrará, a pesar de las llamadas reformas estructurales y del proyecto de Zonas Económicas Especiales.
Negar la crisis económica y la existencia del incremento de los pobres es incapacidad o perversidad. El lado oscuro de la transparencia es la mentira y la manipulación política con discursos triunfalistas alejados de la realidad.
De igual forma se puede considerar lo declarado por Videgaray en el sentido de que el número de deportados de EU no se ha aumentado en el gobierno de Trump. Falsedad o falta de conocimiento como la de José Antonio Meade de que el incremento de los precios de la gasolina no eran inflacionarios, cuando crecieron 4.78 por ciento en enero.
México está entrando a un proceso económico recesivo, no se soluciona ignorándolo ni tampoco reviviendo muertos como el TLC que solo ha favorecido a EU; se ha pretendido asombrar a los mexicanos con el anuncio de una inversión de 3.5 billones de devaluados pesos, cuando el tamaño de la brecha es enorme, pues empresas como Volkswagen y Samsung cada una de ellas invirtieron 13.5 billones de dólares en investigación durante 2014, nuestra realidad productiva son nuestras Mipymes, ¿cuánto invierten ellas en I+D+i?
No se pude negar la crisis económica cuando los indicadores a mediano y largo plazo marcan una ruta de agudización de rezagos en productividad e innovación, enfrentar los desafíos parte del reconocimiento de las fallas del modelo económico que se ha aplicado, los rezagos no vienen de fuera sino de la falta de visión y de políticas públicas que impulsen el desarrollo a partir de una educación de alta calidad y de una investigación aplicada y articulada a los procesos productivos de las Mipymes para lograr un desarrollo tecnológico que las haga innovadoras y altamente competitivas, no necesitan crecer en tamaño, pero sí en articulación de redes estratégicas innovadoras y en cadenas de valor locales con proyección global.
Una de las dimensiones del retorno de nuestros migrantes es la transferencia de conocimientos que ellos traen, hay que encausarlos hacia aplicaciones productivas en las empresas mexicanas, no criminalizarlos ni tampoco reducirlos a dádivas, sino aprovechar las competencias que han desarrollado, ellos y nuestros más de 30 millones de jóvenes lo pueden lograr.
Los migrantes son transhumanos con tecnología de viaje que han adquirido en su errancia; la ruta al desarrollo de la economía mexicana no es buscar otro país de quien depender tecnológicamente y de la compra de nuestras materias primas, que solo vengan a apropiarse de nuestros recursos naturales y de nuestra mano de obra barata; necesitamos que todos los mexicanos orienten sus esfuerzos a crear los conocimientos y las tecnologías suficientes, para que mediante prácticas empresariales innovadoras, pasemos de ser consumidores a productores de tecnologías, generando bienes y servicios con alto contenido de conocimiento y elevado valor agregado. ¿No lo cree usted?

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