Lanzan un SOS por mural en parroquia

194
mural

Ciudad de México.- Un mural contemporáneo de 400 metros cuadrados, que se despliega en la parroquia de San Francisco de Asís, en Valle de Bravo, permanece en el abandono y sin la iluminación dispuesta para su exhibición porque el párroco del templo, Miguel Ángel Saldaña, lo considera una distracción, aseguró el pintor y autor de la obra Ismael Ramos.
El muralista teme que la pieza de gran formato, inaugurada a fines del año pasado, acabe oculta o destruida. Desde el púlpito en sus sermones, el sacerdote solicita a la feligresía no mirar la pieza, que consta de tres murales: La creación, Enseñanzas bíblicas, costumbres y tradiciones de Valle de Bravo y El Apocalipsis, asevera Ramos.
“(Dice) que distraen a la gente, que los va a tapar, que no tienen que estar mirándolos ni retratándolos, que son imágenes equivocadas y que la iglesia, el catolicismo, no es un museo”, expuso en entrevista.
Un artículo publicado en un medio local pide que se retiren los murales porque representan un culto al ego, en tanto retratan al párroco Alejandro Guadarrama, quien promovió la instalación de las pinturas en el recinto religioso antes de ser reemplazado por Saldaña.
En el referido texto se lee también que Ramos se retrata en el Pantocrátor, representación del todopoderoso impartiendo la bendición, de manera egoísta, señalamiento que rechaza el autor y muestra un acercamiento a la imagen del religioso: no se parecen.
“Darles ese tipo de información a las personas modifica su apreciación sobre la obra. Eso es muy grave, culturalmente”, indica el pintor, cuyos murales revisten lugares como la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el palacio de gobierno del Estado de México.
El trabajo del muralista en el templo fue autorizado por la diócesis de Toluca, el INAH y la Secretaría de Cultura del Estado de México, de acuerdo con la documentación consultada por este diario. Incluso, recordó, el gobernador Eruviel Ávila ofreció colaboración con el montaje y con materiales.
El artista plasma las enseñanzas bíblicas, “con su aplicación para la sociedad de hoy”.
Pinta, por ejemplo, a la población indígena de Valle de Bravo y a los misioneros que la evangelizaron en el pasado, hasta llegar a las tareas pastorales desempeñadas en el presente por sacerdotes como Guadarrama, quien en el mural bendice las palmas en Domingo de Ramos.
“Los murales tienen el objetivo de evitar la descomposición social y fomentar valores humanos como el respeto, la hermandad, el trabajo y la honestidad”, refiere Ramos.
Estima en 30 millones el valor de la obra, que no se pagaron porque decidió donar su trabajo. “Me ha ido tan bien en mi carrera, que me sentí muy satisfecho y con la capacidad para hacer esta donación”.

Comentarios