Las campañas negras en esta elección federal de 2018 no son como las de 2006 y 2012 que se concentraron en Andrés Manuel López Obrador (AMLO), lo cual sigue pasando, pero ahora se diversificaron, también le han tocado al candidato del PAN Ricardo Anaya, ya que iba en segundo lugar de las preferencias electorales; con esto no quiero decir que sea honesto, simplemente que han sido usados sus malos hábitos para hacerle una campaña negra, de tal forma que lo pudieran bajar al tercer lugar y posicionar así al candidato del PRI José Antonio Meade después de AMLO.
Las campañas negras se dan cuando se miente sobre un acontecimiento, se manipula la información sacándola del contexto y/o exagerando la información, con la intención de manipular el voto de los ciudadanos. En este artículo me concentraré en una de las estrategias de esta campaña negra, que es la que usa el candidato del PRI Meade contra AMLO, que es utilizar a una de las luchadoras sociales más importantes de Guerrero y criminalizarla para señalar que Obrador tiene en su equipo a criminales, secuestradoras.
Tal estrategia la dejó ver durante el segundo debate, donde se permitió preguntar a los ciudadanos si votaríamos por un candidato que tiene secuestradoras en su equipo.
Todo parece indicar que la relación de AMLO con el expresidente de Venezuela Hugo Chávez, quien además ya murió, ya no funciona, por lo que ahora había que sacar otro tema para genera miedo a la población; por tanto, la nueva e inteligente idea es relacionar a Obrador con criminales de este país, pero como no le han encontrado nada, se les ocurrió que Nestora Salgado podía pasar como tal, pues estuvo en la cárcel acusada de secuestro y delincuencia organizada.
Esa estrategia, que además cabe señalar continúa, me genera mucho malestar contra el partido en el gobierno, pues ya no se trata de comparar a AMLO con un expresidente de otro país, sino de criminalizar a una líder social que luchó por su pueblo y que fue encarcelada injustamente. Eso me parece que posiciona a Meade como alguien con pocos valores de justicia, con poco conocimiento de la realidad en que vive México, como alguien que no tiene principios, pues con tal de subir un peldaño en las encuestas deja ver que es capaz, igual que Ricardo Anaya, de sostener cualquier mentira, sin importar el costo y a quien se perjudique.
Cabe destacar que Nestora Salgado era coordinadora regional de autoridades comunitarias-policía comunitaria (CRAC-PC), la existencia de esa coordinadora es amparada por leyes locales e internacionales, en particular la Ley 701 de Guerrero, el artículo dos de la Constitución mexicana. Nestora es originaria de Olinalá, Guerrero, ella se une a trabajar con la policía comunitaria, pues observa como su pueblo está sufriendo, lo mismo que muchos lugares en México ya viven, el narcotráfico y la violencia que trae consigo, ella logra ser parte importante de esa policía comunitaria, siendo una de sus coordinadoras. Esa policía, que fue aprobada y legalizada como parte de los usos y costumbres a los que tienen derecho los pueblos indígenas, inician su trabajo por la seguridad de su pueblo, con un gran éxito, sin embargo, lograron tocar temas y actores importantes del crimen organizado, el cual deja ver fuertes lazos con políticos, por lo que su presencia en el estado se convirtió en una molestia. Es así que es detenida el 21 de agosto de 2013.
Al igual que otras detenciones, como la de José Manuel Mireles, está llena de inconsistencias, ella fue a cargar gasolina y sin una orden aprehensión se la llevó el Ejército y después la Marina, la Procuraduría General de Justicia de Guerrero, como se hacía en tiempos de don Porfirio Díaz, le intentó armar un “expediente” para criminalizarla, en el cual según las víctimas de secuestro dieron su declaración, sin embargo, los jueces dejaron ver que eran inconsistentes dichas declaraciones, así que por falta de pruebas, después de dos años y siete meses la dejaron en libertad.
Fue una aprehensión injusta a tal grado que en 2016 el grupo de trabajo sobre detención arbitraria de la ONU declaró en su opinión 56/2015 que la detención de Nestora era arbitraria e ilegal y exigió su liberación inmediata. ¿Cuál fue su crimen?, defender a su pueblo del crimen organizado. Por tanto, pregunto, ¿cuántos ciudadanos más por defender a su pueblo se les criminalizará, cuántos de esos están hoy en la cárcel?, por qué el gobierno en lugar de meter a los verdaderos criminales en la cárcel, sí lo hace con aquellos ciudadanos que defiende una causa justa.
El uso del sistema judicial en esta campaña electoral deja en duda su independencia, pues es claro que el PRI lo está usando a modo para tratar de acabar con los contrincantes de Meade, pues Ricardo Anaya también es víctima de esa falta de separación de poderes, pero a diferencia de Nestora, ese candidato sí tiene elementos para un juicio, pero ese es tema de otro artículo.
Estas campañas electorales me dejan ver que los candidatos, tanto del PRI como del PAN, son capaces de lo que sea para subir en la intención de votos, pero lo peligroso es que el PRI está en el poder y está mostrando cómo las instituciones judiciales no son independientes a su voluntad, lo cual es grave, pues debilita aún más la democracia y como en las mejores épocas de don Porfirio, son usadas para acabar con los contrincantes política. Por tanto, esas elecciones están dejando ver lo necesario de un cambio en este país, pues las instituciones dejaron de funcionar para la sociedad, esperemos que el primero de julio los mexicanos hagamos la diferencia.

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