La directora de la asociación civil México ¿Cómo Vamos?, Valeria Moy, accedió a dar una entrevista a este diario para ampliar lo que dicen sus números respecto a nuestra entidad. Le preguntamos, por ejemplo, cuál es su diagnóstico respecto al crecimiento mediocre (2.9 por ciento anual) que ha registrado Hidalgo en los últimos cinco años y que nos ha orillado a una altísima tasa de informalidad, cercana a 68.3 por ciento de la población ocupada. Un primer dato sobre lo que ocurre, según Moy, es que Hidalgo no genera empleo suficiente para su población, fenómeno que tiene origen, entre otros factores, en que no hay facilidades para hacer negocios. Recordemos que en septiembre de 2016, el estudio Doing Business, que lleva a cabo el Banco Mundial, registró que Hidalgo cayó al sitio 19 en el ranking que mide la facilidad para llevar a cabo negocios en las entidades de la República mexicana, lo que significó una caída de cinco lugares, pues en 2014 estábamos en el lugar 14. Esta mala noticia no solo representa la caída de un indicador para el estado, también implica caer en competitividad, lo que al final significa una menor capacidad para atraer inversiones. De esta situación parece que tomó nota el gobernador Omar Fayad Meneses, pues una de las metas al iniciar su gobierno fue impulsar la competitividad del estado que gobierna. Para ello impulsó una serie de reformas que fueron conocidas con el nombre de Ley de Mejora Regulatoria que, al menos en teoría, permitirán que empresarios puedan abrir o ampliar con mayor facilidad un negocio en Hidalgo. Pero este proceso apenas empieza, y ya veremos si da resultados. No obstante, hoy la entidad sufre de una economía rezagada que nos tiene postrados en los últimos lugares en desarrollo. Hoy mismo, por ejemplo, la hora trabajada promedio por un hidalguense se paga a 95 pesos, mientras que en estados del Bajío el salario es de 140 o 150 pesos. ¿Qué hacer para salir del atolladero? Según Moy, la estrategia actual de atraer inversiones es un buen asidero, aunque faltan años para que se vean los resultados. Ya veremos, en unos años, si empiezan a dar frutos estos esfuerzos. De filón. 22 mil 214 personas participaron en la edición 13 de la carrera de la Feria Universitaria del Libro (FUL). Se trata de un nuevo récord que refleja de qué manera está creciendo la institución que la organiza.

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