Aseguró que con la llegada de Leonora Carrington a Pachuca se cumple ese punto de descentralización de la cultura, con el propósito de que la exhibición no solo esté en ciudades importantes o con mayor alcance cultural del país, sino que lleve ese nivel de obra a espacios que no tienen a esos artistas comúnmente

Pachuca.- Durante el recorrido a la exposición El poder del símbolo, Jaime Contreras, curador de la muestra de Leonora Carrington, narró importantes significados que encierran cada una de las 25 piezas que conforman esa exhibición.

Dichas piezas fueron esculpidas por la artista del surrealismo en la última etapa de su vida, aunque se sabe poco sobre la obra escultórica de Leonora, se conocen algunos atisbos como colaboraciones en bajo relieve que hizo con su pareja Max Ernst, quien la introdujo al grupo de los surrealistas.

La exposición, ubicada en el Cuartel del Arte, recibe a los visitantes con Banca cocodrilo y The palmist, imponente obra que alude a la protección y a la buena suerte, posee la máscara de la arpía, una ave que se relacionaba con las brujas. Leonora se consideraba como una bruja o alquimista.

La escultura es totémica y hierática, en un sentido simbólico a la pintura que desarrolló Leonora a lo largo de su vida y de acuerdo con el curador hay una dramatización de las piezas, en una búsqueda de una relación con su pintura.

Leonora leía autores como Lewis Carroll (Alicia en el país de las Maravillas) o Jonathan Swift (Los viajes de Gulliver) y experimentaba episodios sobrenaturales, veía fantasmas que se hicieron parte de su visa, además de crecer con cuentos celtas.

No es de extrañarse que puedan encontrarse esas influencias en piezas de la colección como La dragonesa, La cantante muda o la Inventora del atole, bajo esa premisa puede deducirse que Leonora es la única surrealista que nace con el surrealismo.

Piezas como Silla buscan cumplir con el propósito que les dio la artista, darle alma a objetos inanimados, justo como en Alicia en el país de las Maravillas; otro aspecto que puede apreciarse es la relación con los animales, sobre todo ese mundo que descubre a su llegada a México con seres como los nahuales.

Aunque hay un sentido andrógino, permea el sentido femenino y la influencia de la cultura celta misma que puede verse en El nigromante, una escultura masculina colocada en una sala en rojo que busca dar un sentido de impacto en la obra.

Jaime Contreras aseguró que con la llegada de Leonora Carrington a Pachuca se cumple ese punto de descentralización de la cultura, con el propósito de que esa exposición no solo esté en ciudades importantes o con mayor alcance cultural del país, sino que lleve ese nivel de obra a espacios que no tienen a esos artistas comúnmente, por lo que destacó la labor loable de los gobiernos, en ese caso del de Hidalgo, para acercar El poder del símbolo a más público.

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