Las nuevas tecnologías conocidas como no contaminantes, tienen un antecedente relativamente reciente, aunque algunas de ellas se conocen desde hace miles de años como por ejemplo el uso del viento que combinado con las “velas” de que son equipadas las pequeñas embarcaciones, permite el flujo sobre el agua. Los molinos de viento muy famosos por la novela El Quijote, cuyo personaje confunde a los molinos con gigantes que intentan causarle un daño. Se utilizaban como generadores de energía eólica, también en China, para moler los granos. La rueda hidráulica, también fue muy importante, así como la energía que se produce mediante el uso del agua. En general este tipo de tecnologías fueron abandonadas por la sociedad industrial (Ver Oviedo-Salazar, et. al. En: www.spentamexico.org/v10-n1/A1.10%281%291-18.pdf).

Estas tecnologías, las antiguas, se continuaron usando a baja escala combinado con la utilización de la fuerza humana y animal para generar energía. Todavía en el siglo XIX la energía era humana y animal, principalmente. El despegue de la sociedad industrial en el siglo XX y el impulso que tomó en la segunda etapa de ese siglo, en el que se crea la base de los imperios económicos, demandó un tipo de energía distinta a la existente. Se requería una generación masiva de energía que no la proporcionaba ya ni la tecnología animal y humana. La gran empresa imperial requería de una energía que apoyara la potente maquinaría industrial, así como la estructura comercial y militar que la acompañaría.

Aunque el uso del vapor tuvo una influencia muy importante en la mecanización de los procesos de industrialización y de los medios de transporte marítimos y terrestres, como las embarcaciones y los trenes, solamente el uso de la energía eléctrica y la otra que provenía del uso de recursos fósiles, como el petróleo, pudo sostener el potencial que requería la industria y la sociedad a la que dio origen. El problema fue el costo que ello significó para la naturaleza. No enumero aquí los daños que ya se ha tratado en otras entregas, solamente mencionaremos que hasta las capas aristocráticas se espantaron del impacto ambiental que ocasionaba la sociedad industrial, muy acostumbradas a desarrollar prácticas recreativas, como la caza del zorro, en grandes espacios verdes.

A partir de la década de 1970 del siglo XX a la par que surgen las críticas a la cultura occidental que pone en riesgo al planeta, se empieza a desarrollar toda una estrategia empresarial para promover un tipo de tecnología que deje de producir uno de los principales detonantes de la contaminación: el dióxido de carbono. En las reuniones mundiales a que convoca la Organización de las Naciones Unidas (ONU), formalmente desde 1972, la preocupación del medio ambiente también es ocupación de algunas capas muy específicas de las élites del mundo empresarial. Algunos de ellos participan el Club de Roma, que es uno de los antecedentes más inmediatos de las posteriores asambleas mundiales del medio ambiente.

Quienes llevan la mano en este tipo de estrategias de generar energía limpia, aunque altamente peligrosa para la humanidad, son aquellas naciones que pertenecen a la élite de países desarrollados. Aprovechan los avances logrados en algunos campos de la guerra, como la energía nuclear, para dar iniciativa a proyectos que no obstante los riesgos que representan, se impulsan en el mundo como parte de la generación de energía limpia: las centrales nucleoeléctricas. En Europa, pero sin excluir otros países en desarrollo, las naciones se embarcaron en este tipo de proyectos. Ellos generan la mayor o una parte considerable de su energía por medio de este tipo de centrales. Francia, es de los países de Europa que más apostaron por ese tipo de programas, el 75 por ciento de su energía proviene de nucleoeléctricas. 33 países la usan en el mundo incluido México (www.foronuclear.org/es/energia-nuclear/energia-nuclear-en-el-mundo/grafico-de-informacion-nuclear-por-paises).

Aparte de la generación nucleoeléctrica también existe la eólica, que se obtiene principalmente de aprovechar el viento. En 1981, el autogenerador eléctrico redujo los costos de esta especie de ventiladores gigantes, lo que hizo costeables este tipo de proyectos, pero también generó daño al paisaje e impactó a las aves y no siempre existe viento (Ver Oviedo-Salazar, et. al. En: www.spentamexico.org/v10-n1/A1.10%281%291-18.pdf). Otra tecnología es la fotovoltaica, a través de la combinación de materiales como el cristal que guardan la energía y de celdas que cumplen la misma función con respecto a la energía que proviene del Sol, se ha convertido en una importante empresa que cubre necesidades de viviendas y empresas. Estados Unidos y Australia que no firman los protocolos de Kyoto, han avanzado en estas estrategias. Hidrológica, usada desde siempre aprovechando la caída del agua, como las cataratas. Es muy utilizada en los países del tercer mundo. La geotérmica, que se utiliza aprovechando la energía que posee la Tierra en su centro. El riesgo son los accidentes que puede ocasionar con descuidos pues la energía contiene gases letales (https://solar-energia.

net/energias-renovables/energia-geotermica/ventajas-desventajas). La biomasa, de uso muy antiguo, consiste en emplear el “material” que se desprende de la propia naturaleza y que no es utilizado como alimento. Por ejemplo, los campesinos usan los desperdicios de la ciudad para fertilizar la tierra. Del mar. Las olas, mareas y corrientes, generan energía que puede ser aprovechada para generar más energía, aprovechando la rotación de la Tierra y gravitación que ejerce la Luna sobre ella.

Es importante comprender lo que aquí se expone, pero entenderlo analíticamente. Cuando hablamos de energías renovables estamos hablando de que las mismas potencias mundiales que cuentan con la capacidad de inversión tecnológica y económica. Por lo que la transición energética a la que aún le falte mucho, es una transición comandada por los mismos imperios de siempre. Es decir, es una transición en la que el capital que se traslada a este campo lo que busca es reproducir las ganancias, no se trata de samaritanos sino de formas de poder. Que esta transición ocurre o inicia en la era neoliberal del mundo en donde el capital se caracteriza por su falta o ausencia de compromiso social.

Una nación no puede construirse sin contar con una eficaz distribución de la riqueza, no se trata solamente de contar con energías limpias. El ambiente sano abarca lo social.

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