A tres meses de la explosión en Tlahuelilpan, las heridas que dejó la tragedia siguen abiertas. Y una de ellas tiene que ver con los más de 170 niños que quedaron en la orfandad tras la muerte de uno o ambos padres. En entrevista con este diario, el secretario de planeación y prospectiva del gobierno estatal Lamán Carranza Martínez explicó que el proceso de identificación de los niños en orfandad se torna complicado, pues en algunos casos carecen de actas de nacimiento, lo que complica comprobar su parentesco con familiares que podrían ver por ellos. Y por si fuera poco, el caso Tlahuelilpan ha provocado la renuencia de algunas familias a compartir datos por la naturaleza del accidente alrededor de una toma clandestina. Eso es tan solo una arista de lo que dejó la explosión en Tlahuelilpan hace tres meses. Porque aún quedan siete personas heridas que son atendidas en hospitales fuera de la entidad y 71 carpetas de investigación. La cifra de víctimas mortales quedó en 135, pero aún puede crecer más. A tres meses de la explosión en Tlahuelilpan, la sanación aún es lejana y las autoridades comienzan a olvidarse del asunto. De filón. En esta temporada vacacional de Semana Santa le recordamos conducirse con prudencia. La noche del jueves, lamentablemente, un niño murió ahogado en un balneario del corredor Ixmiquilpan. Que la diversión no se convierta en tragedia.

Comentarios