Finalmente, la sociedad hidalguense supo lo que ocurrió con Olayet Cabrera Carranco, quien trabajaba para el ayuntamiento de Pachuca y que lamentablemente ayer fue encontrada muerta, tras 53 días de haber sido reportada como desaparecida. Ayer mismo ya hubo una persona detenida que resultó ser una compañera de trabajo de Olayet, lo cual denota que quienes la secuestraron conocían sus movimientos y su labor dentro del ayuntamiento. El trágico desenlance de este caso, que impactó a los pachuqueños, deja lecciones por aprender… En primer lugar, el ayuntamiento deberá reforzar las medidas de seguridad de sus propios trabajadores para que no ocurra algo así, según expresó ayer en entrevista el regidor Navor Rojas Mancera. También deben establecerse protocolos para que las autoridades actúen con celeridad y eficacia en el momento en que una persona sea reportada como desaparecida. Lo anterior, porque actualmente actúan con pasmosa lentitud y sin tomar en serio ni a familiares ni a las propias víctimas, lo cual deja los resultados de los que ayer fuimos testigos. Este doloroso homicidio no puede quedar impune, como también advirtió ayer el gobernador Omar Fayad durante entrevista. Ojalá que así sea, porque la sociedad está cada vez más agraviada y más preocupada por la inseguridad que como virus infecta a toda nuestra entidad. De filón. La UAEH sigue consolidando su posición como la institución que genera la investigación y desarrollo tecnológico de la entidad. Esto ayer fue reconocido por el propio mandatario estatal que premió a los investigadores de la Autónoma de Hidalgo Teresa Romero Cortés y Santiago Tomás Filardo Kerstupp, quienes ganaron dos de los tres méritos del Premio de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017.

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