Martín Melgoza Chávez y Juan Rubén García Lastiri

En estos tiempos en los que se presentan políticas de austeridad por parte del gobierno del presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y quienes lo acompañarán en sus responsabilidades gubernamentales, donde se muestran signos de apertura a la participación y se convoca a foros para trazar una ruta de pacificación y reconciliación, también nos preocupa el ánimo enardecido de algunos de sus seguidores, que han abierto un falso debate sobre la legitimidad de las organizaciones civiles

La sociedad civil organizada tiene retos importantes y su principal desafío es enfrentar un bloque con voz representativa, como ocurre con los sindicatos, los partidos políticos o los grupos empresariales; y caracterizarse por la diversidad de su origen, formas de participación y temáticas

En cuanto al tema de los recursos financieros podría suscitarse una contradicción en función de que, por el lado gubernamental, se considera necesario entrar en relación con las organizaciones civiles, entre otras razones, por los recortes presupuestales y de personal, es decir, por la falta de recursos tanto económicos como humanos; y por parte de las organizaciones civiles, se considera necesario entrar en relación con el gobierno por la búsqueda de recursos que han comenzado a escasear, vía instancias extranjeras de financiamiento para el desarrollo. La pregunta es: ¿quién tiene los recursos?
La posible contradicción se resuelve de la siguiente manera: una de las ventajas que resaltan del trabajo de las organizaciones civiles es precisamente la maximización de recursos, ya que estos son directamente aplicados a los grupos de población que más lo necesitan, debido al conocimiento con el que cuentan al respecto de la problemática, así como el menor costo burocrático de su trabajo, además de la carga de apoyo voluntario con que cuentan y la posibilidad que tienen de cerciorarse de los resultados de sus acciones al trabajar de manera cercana con la población. De ese modo, las ventajas en ese proceso comparativo de las organizaciones civiles arrojan un saldo positivo al momento de administrar los recursos escasos destinados a la gestión gubernamental en materia de desarrollo social

La relación entre las organizaciones civiles y el gobierno es un tema oportuno de abordar, dado que es ahora cuando dicha relación deberá existir y tomar forma a través de términos explícitos e interacciones específicas

Bajo esa dinámica, las organizaciones civiles serán un importante vínculo para la consolidación de proyectos entre el gobierno y la sociedad, estableciendo amplias zonas de convergencia en torno a los asuntos de interés público, dejando claro, en todo caso, que los asuntos del poder son competencia únicamente de los partidos políticos, ya que todos queremos trabajar por México y todos debemos participar, porque sin ello, ningún proyecto de cambio para la nación será posible. ¿Usted qué opina?

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