Uno de los funcionarios más cuestionados durante las comparecencias con motivo de la glosa del segundo informe del gobernador Omar Fayad Meneses ha sido el secretario de Educación Pública Atilano Rodríguez Pérez, a quien diputados locales le echaron en cara la falta de profesores, la pésima infraestructura educativa, el abandono de los telebachilleratos, el uso de la dependencia como “caja chica” del Ejecutivo estatal y, por si fuera poco, la falta de pericia para evitar el conflicto sindical en el Colegio de Bachilleres del Estado de Hidalgo (Cobaeh). No es gratuita toda esa serie de reclamos al titular de la SEPH, pues la dependencia ha estado en el ojo del huracán por las investigaciones a partir del desvío de recursos durante la administración del exgobernador Francisco Olvera. Pero además, como si le faltaran conflictos, la SEPH también fue afectada por la actuación de su exdirector jurídico Carlos Arozqueta, quien fue separado de su cargo tras una serie de manifestaciones de trabajadores que, incluso, señalaron que fueron amenazados con armas de fuego. La SEPH, por su magnitud, es una de las dependencias más conflictivas, pero que también, por su importancia, requiere de mayor atención. El gobernador Omar Fayad y el titular de la dependencia Atilano Rodríguez aún están a tiempo de enderezar la secretaría y evitar que caiga en el descrédito en que cayó durante la administración pasada. Afortunadamente el Legislativo local ahora sí estará con la lupa encima. De filón. La agresión con arma blanca a un médico pasante ayer en Yahualica es más grave de lo que se aprecia. Eso puede significar que cada vez menos médicos quieran realizar sus estancias profesionales en municipios apartados.

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