Quizá lo esencial para que una institución de educación superior pueda asumirse como una universidad de calidad, es que debe reunir todas las funciones y dimensiones que conlleva, considerando en todo momento la calidad y su fortalecimiento económico con el fin de tener sociedades del conocimiento estables.
Así, para un país con visión de futuro debe considerarse el desarrollo sostenido y sustentable, por lo que es necesario tener universidades desarrollando investigación con infraestructura y espacios adecuados con la capacidad de generar valor agregado en los procesos de producción de bienes y servicios, además de generar ciencia básica y aplicada.
Por otro lado, la sociedad del conocimiento no solo genera desarrollo económico, también logra estabilidad social, paz y prosperidad, y ello implica contar con las personas capaces de hacer realidad esas metas y tener una universidad fuerte y autónoma.
En ese contexto, en relación al decreto 228 que promulgó el Congreso del estado para designar contralores internos en entes autónomos, el rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Adolfo Pontigo Loyola mencionó que “no se debe bajar la guardia respecto a la defensa de la autonomía universitaria, debemos de continuar en la defensa de algo que es legítimo y es la esencia de esta institución” e “invito a estar atentos, a seguir ayudando a que el proceso camine bien y la mejor manera es que cada uno de nosotros haga lo que le corresponde hacer”. Y recalcó “la importancia de las instituciones de educación superior, quienes son las responsables de generar una conciencia y visión en la sociedad, por lo que puede considerarse a las universidades como el último campo de tierra fértil donde se siembren los sueños de miles de jóvenes”.
Asimismo, Gerardo Sosa Castelán, presidente del Patronato Universitario, exhortó a “continuar con la defensa de la autonomía” y mencionó que de ser preciso, la comunidad universitaria podría salir a las calles en protesta por ese legítimo derecho.
Sosa Castelán refirió que “la certificación de la UAEH por organismos internacionales como Times Higher Education y QS Stars, la posiciona entre las mejores del mundo. En efecto, tal reconocimiento es motivo de orgullo que la clasifica en una de las mejores instituciones de México y América Latina, con trabajo constante, apoyando la formación de muchos profesionistas hidalguenses, que sin una universidad pública fuerte no habrían podido continuar sus estudios.
Finalmente, quizá las políticas públicas para el sistema universitario han sido el producto de apreciaciones de recorte y a corto plazo sobre el papel de las universidades en el desarrollo nacional. Esto ha generado escasos incentivos, con financiamiento insuficiente tanto para las universidades como para la actividad científica. Si esta situación perdura, nos mantendremos inamovibles, a la zaga sin desarrollo aparente, limitando el desarrollo de generaciones futuras a las que les será más difícil contar con un sistema universitario de gran calidad, que nos mantendrá estacionarios en el tiempo.

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Doctor en ciencias de los materiales, ingeniero minero metalúrgico por la UAEH y maestro en ciencias en geología minera por el Instituto Politécnico Nacional. Profesor investigador de la Autónoma de Hidalgo y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Colabora en Libre por convicción Independiente de Hidalgo desde 2009.