Dos jóvenes historiadores, Veka G Duncan y Francisco Robles Gil, presentan una semblanza de Lázaro Cárdenas, uno de los más prestigiados presidentes de México.

Titulan el libro Cara o cruz: Lázaro Cárdenas, en delante a contrapesos de quien llevara a cabo la expropiación petrolera en el país, una de sus magnificadas decisiones.

Duncan, originaria de la Ciudad de México (1988), es historiadora del arte especializada en divulgación cultural, genera contenido para múltiples medios en diversos formatos. Asimismo, se desempeña como traductora, al colaborar con diversas instituciones nacionales e internacionales.

Robles Gil, igualmente nació en la Ciudad de México (1984), es maestro en historia por el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades Alfonso Vélez Pliego de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, donde realizó la investigación “¿Es la barbarie una explicación? Representación y afección en el linchamiento de 5 trabajadores de la UAP, en la comunidad de San Miguel Canoa, Puebla, 1968”.

El coordinador del libro sobre Cárdenas es Alejandro Rosas y en breve introducción cita: “A mediados del siglo XX, cuando el famosísimo bocho llegó a México, sí, el Volkswagen Sedan, el entonces presidente Lázaro Cárdenas apareció en una fotografía junto al pequeño auto alemán con una frase publicitaria contundente: ‘El hombre del pueblo con el auto del pueblo’.

“El pie de foto no mentía. Cárdenas dejó el poder en 1940, pero más allá de su obra material, de las acciones realizadas durante su sexenio o de los pasos polémicos que tomó, la sociedad reconoció que ningún otro presidente se había acercado al pueblo con tanta empatía como lo hizo Cárdenas a lo largo de su sexenio.”

Y finaliza: “La historia no es inamovible, es dinámica, está en constante interpretación, y desde una perspectiva que busca divulgar el conocimiento y acercarlo a un público amplio, Veka (G Duncan) y Francisco (Robles Gil) llevan a los lectores a conocer un personaje y un momento que definieron la conformación del sistema político que aún hoy en día sigue vigente”.

Duncan alude a la carrera de Cárdenas del Río, nacido en 1895 en Jiquilpan, en un pueblo michoacano con múltiples carencias. Toca aspectos de su desempeño como militar y gobernador de su estado.

Se refiere también a otro episodio relevante de su mandato como presidente: “El 13 de junio de 1939 desembarcaron en México mil 600 refugiados que huían de la guerra civil que azotaba a España desde 1936. Su bienvenida a nuestro país por parte de Lázaro Cárdenas es probablemente el único hito en la carrera política de este michoacano que ha sido aplaudido a lo largo de todo el espectro de voces que ha derramado tinta sobre su presidencia”.

Robles Gil a su vez apunta: “El general Lázaro Cárdenas del Río, habiendo sido hombre de armas, sabía muy bien que la revuelta y el fusil no eran la Revolución. En 1933 este militar, fue elegido como candidato a la presidencia de México por el Partido Nacional Revolucionario (PNR). En ese marco se planteó el Plan Sexenal 1934-1940; uno de los temas a discutir fue el cauce que debía tomar la educación en el país, con la finalidad de seguir fortaleciendo el nuevo régimen revolucionario, el cual había vivido una crisis de legitimidad”.

Después, en consecuencia surgiría el lema “¡La técnica al servicio de la patria!”, que sería la característica de la política educativa del cardenismo.

De ahí surgió, en 1936, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) que sería el centro educativo de la clase obrera mexicana.

Y Veka G Duncan toca el comunismo que en esos años se debatía: “En realidad tampoco se puede decir que Cárdenas mantuviera muchos vínculos con el comunismo soviético, pues en la práctica había buscado siempre estar un poco al margen”.

En el espacio de Robles Gil, reproduce un texto de la esposa de Cárdenas Amalia Solórzano, quien en sus memorias Era otra cosa la vida, confía: “El general conocía al grupo de Fidel Castro antes de que los apresaran. Sé que los ayudó y hasta halló modo de facilitarles posibilidades para que hicieran sus entrenamientos. Una vez en Uruapan dijo a su ayudante: ‘Van a venir unas personas en una camioneta, los haces pasar de inmediato’… Cuando los agarraron, el general fue a ver al presidente Adolfo Ruiz Cortines. Este lo recibió de inmediato y el general le pidió mucho la libertad de los presos: ‘no tienen delito, están luchando por la libertad de su patria’”.

Textos todos la mar de interesantes. Absolverlos es consecuencia de leerlos y analizarlos. Cada quien, cierto, a fin de cuentas dilucidará si a Cárdenas le corresponde cara o cruz.
De Penguin Random House Grupo Editorial SA de CV, la primera edición es de octubre 2019.

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