La leucemia es un tipo de cáncer muy complicado que afecta la medula ósea y genera el aumento descontrolado de
los leucocitos, y perjudica de manera importante a niños y niñas de tres a cinco años de edad.
Esa enfermedad presentada en la sangre tiende a no tener una causa identificable para su aparición, sin embargo, especialistas indican que no es un padecimiento hereditario.
Entre los factores de riesgo se encuentran tener un antecedente de tratamiento para otras enfermedades cancerosas, como haber recibido quimioterapia o radioterapia, lo que puede generar alteraciones en las células.
De igual forma se puede tener como un factor padecer un trastorno genético, o la exposición a agentes tóxicos.
La leucemia puede variar, esto en la función con que se acelera la enfermedad, pues puede ser de tipo agudo, la cual es muy rápida por lo que las células anormales aumentan en poco tiempo y no hacen las funciones de los glóbulos rojos normales. Mientras que en la de tipo crónico, cuyo transcurso en quien lo padece es lento, las células alteradas trabajan como glóbulos blancos normales.
En la infancia, la leucemia que se presenta en la mayoría de los casos es de tipo agudo y se manifiesta con síntomas como infecciones, fiebre, cansancio, pérdida de apetito, sangrado con facilidad, dolor de huesos o articulaciones, entre otros.
Aunque no hay una cifra exacta sobre el número de casos de leucemia, el Inegi estima que cada año en México se presentan 7 mil nuevos casos en infantes; de los cuales 90 por ciento mueren sin recibir atención médica según informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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