La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió un informe en el que dio a conocer el número de contagios por Covid-19 en las cárceles del país; Hidalgo ocupa el octavo lugar con 13 confirmados y misma cantidad de sospechosos. Pero, ¿es el desconfinamiento de las prisiones, a través de la ley de amnistía, la solución a los contagios de coronavirus, que amenazan con propagarse vertiginosamente? El problema viene de raíz, se trata de algo más profundo, que tiene que ver con una metástasis que ha contaminado por décadas al sistema penitenciario y judicial, hablamos de corrupción e impunidad. Con tres votos a favor y una abstención, fue aprobada en la comisión de seguridad ciudadana y justicia del Congreso de Hidalgo la ley de amnistía enviada por el gobernador Omar Fayad en abril de este año. El dictamen está prácticamente en la antesala del pleno del Congreso, su aprobación para armonizarla con la ley federal es cuestión de días, quizá horas. Pero, ¿se trata de la ley de gran calado que las víctimas de injusticias esperan? En días pasados, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) Alejandro Habib Nicolás consideró fundamental la amnistía, siempre y cuando sea realizada conforme a la ley y sin dejar atrás la reparación del daño a las víctimas. En este mismo sentido se pronunció la organización civil Di Ramona. Enfatizó que la amnistía, entonces discutida en el Congreso local, respecto a las mujeres condenadas por el delito de aborto no era suficiente, pues no significa una justicia real para todas, ya que muchas han sido juzgadas por homicidio en grado de parentesco que les impediría recibir ese derecho. La propuesta enviada en abril por el ejecutivo, entre otras cuestiones para descongestionar las prisiones durante la pandemia del coronavirus, contempla dejar en libertad a quienes pertenezcan a pueblos indígenas y no hayan tenido un proceso adecuado, a presos por delitos de aborto, contra la salud o robo simple y sin violencia, entre otros. Serían unas 230 personas beneficiadas tras la aprobación y puesta en marcha de la nueva ley; 90 por ciento de ellas indígenas y relacionadas con delitos del fuero común. Bien por la comisión de seguridad ciudadana y justicia del Congreso que dio celeridad al dictamen con el acompañamiento de expertos, pero sin soslayar los beneficios queda en tela de juicio la eficiencia del sistema judicial. Mientras no exista un antídoto poderoso frente al cáncer de la corrupción y la impunidad, entretanto no haya suficientes traductores de lenguas indígenas en los ministerios públicos y no se goce de garantías legales para acceder al aborto seguro, la ley de amnistía será un paliativo frente a las deudas históricas del Estado. De filón. Con alfileres, Hidalgo transita a partir de esta semana al semáforo epidemiológico naranja. La Secretaría de Salud dio a conocer las medidas para esta nueva normalidad que si no se acata con precaución, hay riesgo de un nuevo desbordamiento del virus.

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