Ley de fomento alimenticio impactaría más que la “antichatarra”

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Asimismo, recomendó pensar en todas las aristas, que implicarían el aplicar una legislación como la que aprobó Oaxaca recientemente

De acuerdo con el nutriólogo de la UAEH Marcos Galván no se trata de hacer propuestas prohibicionistas, sino fomentar una dieta saludable

Pachuca.- De acuerdo con el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Marcos Galván García, una ley de fomento a la buena alimentación, tendría un mejor impacto que una ley que prohíbe alimentos “chatarra” a menores, ya que esa última tiene que considerar dos escenarios, uno en este tiempo del Covid-19 y otro al término de la contingencia.

“No se trata de hacer propuesta de prohibición, sino por qué no vamos hacia una ley de fomento de alimentación saludable en familia acompañada de recursos, programas y lineamientos específicos, creo que tenemos que ir al lado positivo, se trabaja mucho con el lado negativo.”

En entrevista vía telefónica con este diario, el investigador precisó que en una etapa Covid-19 como la que se vive, tendría un nulo efecto, ya que los responsables de la compra de alimentos en estos momentos, son los mayores de edad.

“Aunque vemos en la calle a veces a familias completas, finalmente el responsable de la compra de los alimentos son los adultos y estamos hablando que esta ley prohíbe la venta de ese tipo de alimentos solo a los menores.”

El investigador indicó que en los proyectos que han desarrollado, lo que se ha encontrado es que los hábitos dentro de la familia son definidos por los adultos, los menores consumen lo que ellos les dan.

“Es muy común escuchar hablar a los padres y oírlos decir que a sus hijos no les gusta comer verduras o no le gusta el agua simple, el asunto es que cuando hacemos intervención sin la presencia de los padres, los niños comen verduras y toman agua simple.”

El profesor investigador del área académica de nutrición del Instituto de Ciencias de la Salud (ICSa) expresó que la acción que se pretende emprender al buscar prohibir los alimentos “chatarra” podría estar mal focalizada en este momento.

“Por otro lado, la diversidad geográfica del país, impide a veces que lleguen productos frescos que a eso le estaríamos tirando con esta ley, que los niños tengan un mayor consumo de alimentos frescos, sin embargo, dado que las cadenas de producción en este momento vemos que en algunos lados hay desabasto, la única forma de abastecerse, el pan, por ejemplo, probablemente sean los productos industrializados.

” Mencionó que en panoramas de emergencia como el que se vive o en desastres naturales, los alimentos enlatados, productos envasados y procesados ayudan a mitigar las contingencias.

“Habría que evaluar los diversos aspectos, realmente si queremos resolver de fondo el problema de sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas tendríamos más bien que diseñar leyes que vayan hacia modificar hábitos en las familias completas y no de manera parcial, sino estamos diciendo ‘cuando seas adulto ya vas a poder comer comida chatarra’, es como el alcohol.”

Comentó que tal vez se retrase un poco el acceso pero no es la solución del problema, ya que las acciones son muy parciales, “queremos a través de leyes restrictivas resolver un problema complejo de salud pública”.

El investigador recordó que las escuelas son el foco en ese tipo de leyes y que el tema sobre a qué alimentos los niños deben tener acceso no es nuevo, de hecho Hidalgo fue pionero en el momento de aprobar una ley que restringía la venta de alimentos industrializados en las escuelas.

“La enseñanza que nos dejó es que había tráfico de alimentos industrializados en las escuelas, todo aquello que se prohíbe tiene otra respuesta, hay un mercado alterno, ¿qué vamos a hacer? Vamos a generar economías alternas, fuera de la ley.”

Marcos Galván recomendó pensar en todas las aristas, que implicarían el aplicar una ley como la que aprobó Oaxaca recientemente.

“Creo que en una etapa postcovid, tenemos que cambiar la forma de hacer las cosas, en México tenemos grandes rezagos… no hemos resuelto los problemas básicos de nutrición y queremos avanzar hacia otros temas, porque políticamente en este momento pareciera que están ganando este tipo de decisiones ¿por qué esta ley no la hicimos en el tiempo precovid?” La respuesta, dice el investigador, es debido a que se tendrían protestas masivas de parte de los vendedores ambulantes, y subrayó que son temas de salud muy difíciles de manejar, que pueden ser buenos avances siempre y cuando se acompañen de otras acciones.

Asimismo, agregó que en un análisis de esta etapa postcovid, se tendría que ver qué se tendría que hacer mejor para ayudar a las familias a mitigar las nuevas adversidades o fenómenos que lleguen a partir de esta contingencia.

“Estamos hablando ya de nuevos términos, uno de ellos es la ‘resiliencia nutricional’ que es cómo enseñarle a las familias que ante la adversidad puedan existir alternativas para seguir teniendo una alimentación saludable, obviamente tenemos que ensañar qué es una alimentación saludable.”

Finalmente, dijo que se tiene que pensar en el futuro cuando se plantean este tipo de iniciativas, ir más de fondo para no repetir ciclos de atrasos, “si hacemos lo mismo vamos a tener los mismos resultados, no habremos avanzado y la experiencia del Covid-19 no nos habrá dejado nada, si no trabajamos de manera distinta”, concluyó el investigador.

Asimismo, recomendó pensar en todas las aristas, que implicarían el aplicar una legislación como la que aprobó Oaxaca recientemente

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