De la llamada telefónica entre los presidentes de México y Estados Unidos en enero del presente año y, que apenas fue dada a conocer por un periódico norteamericano, llama la atención cómo el presidente de EU pone agenda, amenaza y trata con poco respeto al presidente de México; nada de esto es sorpresa, pues Donald Trump desde su campaña política ya venía haciéndolo. Hay cinco puntos de esta llamada que me llamaron la atención y que quisiera comentarlos en este espacio.
El primero que podemos mencionar es la forma de relacionarse de los presidentes con sus pares, en este sentido, el presidente Peña Nieto mostró respeto al presidente de EU, lo llamó todo el tiempo “señor presidente”, mientras que Trump siempre se refiere a él como “Enrique”, esta situación deja ver que Trump no le interesa seguir ningún protocolo diplomático.
Segundo, en esta llamada uno de los temas importantes fue la balanza comercial entre estos dos países. El presidente de EU se mostró preocupado, pues la balanza comercial de EU con México “está muy desequilibrada”. La mayor queja de Trump es que muchas empresas norteamericanas están en México y dejan de dar empleo en su país de origen; lo que no dijo es que estas empresas no están aquí haciendo un favor a nuestro país, sino todo lo contrario, ganando mucho dinero, ya que estas empresas, a diferencia de EU, no tienen regulaciones estrictas (de ningún tipo), además de que pagan salarios muy bajos en comparación de los que tendrían que otorgar en su país de origen.
Estas condiciones les generan muchas ganancias, por no mencionar la evasión de impuestos que en este país es una realidad y un problema para las finanzas públicas; por tanto, me pregunto, ¿estas empresas norteamericanas nos están haciendo un favor a los mexicanos, tal como dice Trump? Ahora, el otro cuestionamiento que habría que hacernos es si estas empresas en verdad querrán dejar a México y tener menos ganancias en su país de origen. Ya veremos si los empresarios norteamericanos tienen la misma idea que su nuevo presidente.
Tercero, según el presidente de EU, los impuestos para los productos de México serán muy grandes, “no como antes”. Nuevamente, hay que aclarar que hasta ahora, los productos mexicanos cuando entran a EU lo hacen con rigurosas medidas de calidad y pagando los impuestos correspondientes, y aun así cuando EU no los quiere, les encuentra problemas como ha pasado con el atún, aguacate, jitomate, por poner algunos ejemplos. Por lo mismo, lo único que Trump nos está advirtiendo (en este caso al presidente) es que este país será aún más proteccionista. Parece ser que el presidente norteamericano considera solo el “ganar, ganar” para EU, y esto lo podría lograr si no hay una negociación justa de parte de nuestro gobierno.
Un cuarto tema que se tocó en la llamada telefónica fue la lucha contra el narcotráfico, en este punto, el presidente Trump le dijo a Peña Nieto que está preocupado porque el Ejército de México no ha podido con el narcotráfico, en consecuencia esta droga llega a EU afectando a su población; en este sentido, señala que como el Ejército mexicano tiene miedo, Trump mandará al norteamericano para “ayudar a México”. Considero que Peña Nieto contesta bien y le deja ver al presidente de EU que si los narcotraficantes en México están fuertes es porque su país les vende las armas, y aunque Trump no quiso escuchar esto, sin embargo, el presidente Peña trató de señalar que EU tiene una gran responsabilidad en que los narcotraficantes tengan hasta mejores armas que el propio Ejército mexicano. Lo que si fue preocupante es que Trump evadió la responsabilidad de EU e insistió en que el Ejército de este país podría entrar a México con el pretexto de “combatir el narcotráfico”, lo cual hasta pareciera un espacio para la intervención, tema que ese país acostumbra.
Por último, respecto al famoso muro, el presidente Trump le señaló a “Enrique” que deje de decir que no lo pagará, pues lo va hacer, y que “no será caro, que no se preocupe”, pero que entiende que él tiene que ser políticamente correcto ante el tema, por lo mismo, le comentó que lo mejor es dejar de mencionarlo, pero que quede claro que México pagará.
Lo interesante es que Trump ya tiene, aproximadamente, ocho meses de gobierno y no ha concretado ninguna de estas amenazas en la realidad, pues hay que recordar que la llamada fue hecha en enero del presente año; lo anterior deja dos posibilidades: que al presidente norteamericano solo le gusta jugar al grande y fuerte, y atemorizar a los más pequeños, dejándoles ver su posición, o que Trump no ha logrado los consensos nacionales para sus acciones.
Sin embargo, esa llamada telefónica me deja pensando si nuestro gobierno se acostumbrará a estos tratos de poca igualdad y de menosprecio a nuestra soberanía por parte del gobierno norteamericano.

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