llegaron“Llegaron con una mano atrás y otra adelante, con los ojos perdidos de soledad. Llegaron en silencio y vacíos de esperanza. La helada los acompañaba en sus ojos de espanto. No se movían, asombraba su quietud hecha de angustia. Quienes se cruzaban con ellos los rehuían: les daban la espalda y se santiguaban.
“De hombros encogidos y un esqueleto flaco de carnes, todo hueso sin chicha, eran. Todo en ellos anunciaba la persecución del hambre. La tierra no daba para comer: era yerma, de puro pedrusco y terrones duros. Solo producía miserables.
“¿Por qué estaban ahí?, ¿quién los había traído?, se preguntaban algunos. Otros se daban una respuesta tajante como el odio que sentían hacia ellos. Afirmaban que los había traído el mal aire de la noche más negra. Al decirlo se alejaban escupiendo al suelo.
“No eran bienvenidos, nadie los quería allí. Sus despojos humanos espantaban como espantajos de futuros premonitorios. Todos veían en ellos su propia imagen reflejada en tierras lejanas, donde vivirían su propia maldita pesadilla.
“Los llevaron a la playa y alambraron con alambre de espinas. Los guardias los vigilaban armados, los niños les tiraban piedras, las mujeres pasaban corriendo y con el avemaría en la boca, los hombres les gritaban atroces palabras con el puño en alto de la amenaza.
“Después de dos meses seguían siendo muchos, demasiados. Dejaron de darles comida y agua suficiente. Morían más y más, pero seguían llegando: huían de un destino de angustia y encontraban otro atroz.
“Los más afortunados se tiraron al mar y no volvieron. Se convirtieron en islas flotantes o en peces con alas que volaban felices entre las estrellas. Los que se afanaron en seguir viviendo se volvieron locos. Comían arena y bebían agua de mar, se desnudaban y gritaban con aullidos desgarradores antes de caer de bruces, con la boca aún llena de arena mojada.”
K dejó de escribir. Temblaba visiblemente. Sus palabras lo habían vaciado del todo, ya no le quedaba nada dentro. Lloraba convulsamente. M lo encontró en aquel estado y se asustó. Lo metió en la cama como a un niño y lo abrazó toda la noche.

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Doctor en ciencias políticas y sociología por la Universidad Autónoma de Barcelona, maestro en análisis y gestión de la ciencia y la tecnología por la Universidad Carlos III de Madrid. Profesor investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Autor de varios libros y artículos indexados. Columnista de Libre por convicción Independiente de Hidalgo.