Lo difícil de viajar

287
viajar

DIANA KAREN JIMÉNEZ AGUILAR
Licenciatura en comercio exterior
Shih Chien University, Taiwán.- Cuando decidí que quería probar cosas que tal vez no me gustarían, ver el lado desconocido del mundo, conocer cosas raras, comprender diferentes puntos de vista y aventurarme a visitar lugares mágicos, fue ahí donde empezó el viaje.

Estás en el avión que te llevará a un lugar completamente diferente de lo que conoces, piensas en la familia y amigos que dejaste en tu país, imaginas (en el trayecto) como será tu nuevo hogar; cuando finalmente llegas a tu destino está tu primera prueba, el idioma (chino mandarín), no entiendes lo más mínimo y te cuestionas ¿por qué estás ahí?, ¿si estarás bien?, ¿si podrás sobrevivir?

Poco a poco empiezas a conocer personas que afortunadamente son muy amables y dispuestas a ayudarte, pero te das cuenta que existe otra pequeña barrera, la cultura, algo que podría resultarte tremendamente divertido o normal para otra persona resultaría incluso ofensivo.

Empiezas a degustar los platillos locales, esperando no encontrarte con un sabor desagradable, estás acostumbrado a sabores maravillosos y ahora tienes la oportunidad de descubrir nuevos, no importa, lo logras tras muchos intentos fallidos.

Los lugares y paisajes encierran un encanto precioso y todo eso cobra sentido cuando las personas del lugar te explican cada detalle. Exploras cada parte de ese extraño país sin miedo a perderte, ahora entiendes un poco más de su gentilicio y del lugar que los vio crecer.

Conforme pasa el tiempo te sientes más seguro de ti mismo, dejas los miedos y comienzas a intentar, probar, equivocarte y volver a comenzar, te das cuenta que siempre aprenderás más de tus errores que de tus aciertos, que estés donde estés las personas y el mundo no eran tan malos como pensabas, que viajar no es difícil en lo absoluto, que lo difícil es creer en ti mismo; eso es lo difícil de viajar.

Jamás te sentirás tan bien contigo mismo después de viajar porque entiendes que, aunque nadie es perfecto y todos cometemos errores, también todos somos capaces de lograr lo imposible y de demostrar nuestra habilidad, sentido común e instinto.

Cuando regresas a casa crees no haber cambiado, pero sí que lo has hecho, ahora conoces tus fortalezas y debilidades mejor que nadie, puedes abrir tu mente a otras formas de pensar, no te da miedo equivocarte y tienes más ganas de viajar por el mundo que nunca.

Cuando decidí que quería probar cosas que tal vez no me gustarían, ver el lado desconocido del mundo, conocer cosas raras, comprender diferentes puntos de vista y aventurarme a visitar lugares mágicos, fue ahí donde empezó el viaje

Comentarios