Al arribar la humanidad a la economía monetaria, surgió el trabajo asalariado, el dinero se transformó de ser un medio de cambio, a ser el motivo principal del proceso económico, para lograr la concentración del poder económico y el político.

La acumulación de capital surgida del valor económico generado socialmente, da lugar a la razón de mercado, donde los menos acumulan capital, mientras las mayorías se empobrecen, en tanto en la razón de Estado se busca el bienestar social para todos.

Emanuel Kant, en su filosofía del derecho, se refiere al dinero como un concepto intelectual, donde su invención tiene como utilidad la de servir al tráfico del trabajo de los hombres, como al de los bienes físicos e intangibles, en este contexto todo lo que no tiene precio estorba, porque lo que tiene precio puede ser intercambiado por otro equivalente.

Esto explica la tendencia a privatizar todo, lo social convertirlo en comercial, como el conocimiento, que desde 1994, los EU vinculó al comercio internacional con la propiedad intelectual (PI), transformando al conocimiento en mercancía, propiciando el cambio de un modelo de ciencia abierta a otro basado en la comercialización de los resultados de la I+D, financiado con recursos públicos; la libertad de mercado se constituye en libertad del más fuerte financiera y tecnológicamente.

El tránsito hacia una economía global del conocimiento, favoreció a las naciones con más infraestructura científica-tecnológica impulsando los procesos de patentamiento como de transferencias de conocimiento.

Las naciones desarrolladas se insertaron al paradigma tecnológico, aplicando procesos de protección intelectual, controlando los flujos financieros y de deuda, desarrollando estrategias para apropiarse de lo que no tienen, que son recursos naturales, los cuales se localizan en las naciones con economías emergentes como las latinoamericanas.

Si hablamos de posicionamientos ideológicos, a los que persiguen la acumulación de capitales escalables hasta el infinito, se les considera de derecha, porque no solo no les importa el bienestar de las mayorías, sino que buscan la forma de imponer, reglas, normas y gobiernos, que faciliten el proceso de acumulación de capital, no importando que se propicie la desigualdad, el hambre y la pobreza; si algo se opone a sus intereses y privilegios que lesione sus márgenes de ganancia, como la llegada de gobiernos con políticas activas y programas de sentido social, los conservadores aplican estrategias de presión, los desgastan políticamente incluso apoyan y/o dirigen golpes de Estado, no importando los costos en vidas humanas, con tal de restablecer las condiciones de acumulación y su sistema piramidal de la desigualdad, para ellos la corrupción y la impunidad es parte de su modelo económico.

Los gobiernos o movimientos que se fundamentan en la búsqueda del bienestar social, sus formas de gobierno buscan dar cumplimiento a los derechos humanos, aplicando programas sociales, como la salud, la educación, luchando por reestablecer un sistema de seguridad y de administración de la justicia, libre de corrupción e impunidad.

La lucha de la 4T por transformar al país, dista de ser perfecta, pero en más de 30 años, no hemos tenido un régimen que busque disminuir la desigualdad; los enemigos a ese modelo están adentro y fuera del gobierno actual, nada fácil disminuirlos menos eliminarlos, pero las decisiones de política económica y tecnológica son fundamentales, la inversión extranjera directa, no llega en auxilio para disminuir la pobreza de los mexicanos, viene porque le es rentable, y será positiva en la medida que genere derramas tecnológicas y pague salarios dignos, además de no depredar nuestros recursos naturales.

En lo tecnológico debería ser un compromiso nacional revertir el 90 por ciento de patentamiento por extranjeros para que sean los empresarios mexicanos, sobre todo las pymes y las instituciones de educación superior y los centros de investigación las que más patenten.

Cambiar el modelo económico y social basado en la acumulación financiera como valor supremo, por una sociedad donde el bienestar del ser humano sea el centro de toda acción pública, social y privada, requiere de un esfuerzo general, la derecha no tiene escrúpulos para comprar, vender o matar, para reestablecer el orden de desigualdad y pobreza. ¿No lo cree usted?

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