El largo paso de la selección mexicana de futbol por campeonatos internacionales oficiales está lleno de anécdotas curiosas que ilustran la convivencia de hombres de carne y hueso con un sueño en común: ganar cada partido.

Eso sería en esencia lo que presenta Luciano Wernicke en su libro Historias insólitas de la selección mexicana.

Sabido es que el futbol es el deporte número uno en el país. Gran parte de las pláticas de aficionados versan sobre posibilidades matemáticas de que sus equipos favoritos estén en los primeros sitios. Los fines de semana, en especial, capitalizan multitudinario interés.

Wernicke, nacido en Buenos Aires, Argentina, en 1960, y licenciado en periodismo, hace un acucioso análisis sobre sucedidos de la máxima representante de México en diferentes certámenes.

Cuenta historias que se han dado entre jugadores y su relación con directores técnicos, entrenadores, cocineros, árbitros y hasta familiares.

Y son variados, como el de un expulsado que siguió jugando, un mediocampista que actuó como arquero y un portero que se coló en la delantera, un gol logrado por dos ofensivos, un técnico echado por clasificar al Tri a un Mundial y un padre que no quiso perderse el debut mundialista de su hijo…¡ni siquiera muerto!
Y plantea el autor:
“Algunos incidentes son dignos de orgullo nacional y otros no tanto, pero la mayoría solo ocurren una vez en el balompié.”

El escritor resalta que el conjunto tricolor es la quinta escuadra nacional con mayor cantidad de campeonatos disputados hasta el umbral de Rusia (2017), únicamente superada por Brasil (único con asistencia perfecta, 20) Alemania e, Italia (ambos con 18) y Argentina (16).

No evade que algunos pretendieran minimizar la alcurnia del conjunto azteca porque posee el récord de derrotas, con 25, “sin embargo, jugar más implica también ganar, empatar o perder más”.

Los italianos, comparación, han sido vencidos en 21ocasiones.

Al texto se suma en calidad de prologuista el conocido comentarista Christian Martinoli.

Y considera que lo presentado por Wernicke llevará a que caigan varios mitos que rodean al futbol nacional.

“Hay episodios muy añejos y no olvidados como lo sucedido en Quito en 2011, previo a la Copa América de Argentina, y en el que ocho jugadores resultaron suspendidos por armar tremenda fiesta”.

olvidar

Y apunta Martinoli:

“Aquella frase que afirma que ‘se juega como se vive’ encuentra en este recorrido por 90 años de historia su comprobación ideal.”

No olvida a aquellos que emprendieron maratónica travesía para inaugurar la primera Copa del Mundo, o aquella delegación que se quedó con las ganas de participar en el mundial italiano de 1934 y mutó en grupo de turistas.

Ayeres del “juego del hombre” (¿Ángel Fernández?) que ahora, con la incursión abierta y organizada de damitas, abre más y nuevos espacios para el deleite de sus fieles seguidores.
De editorial Planeta, la primera edición en México fue en febrero de este 2018.

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