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Cuando faltan menos de dos años para que se celebren las elecciones presidenciales de junio de 2018, la competencia por la presidencia de la República está totalmente en marcha.
Y hoy los punteros son los que ya llevan más tiempo en campaña. El caso de Andrés Manuel López Obrador es punto y aparte, pues lleva ya poco más de una década montado en ese tren.
Pero también destaca el caso de Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón, quien el 14 de junio de 2015 anunció a través de un video difundido en redes sociales que iría por la grande.
Zavala se destapó después de las elecciones de junio de hace un año, y en ese momento ponderó la lección que dieron los candidatos independientes, principalmente el hoy gobernador Jaime Rodríguez el Bronco. Hoy, cuando el PAN fue el vencedor en la pasada elección del 5 de junio, dejó atrás su discurso en favor de los aspirantes sin partido y ahora disputa abiertamente la candidatura presidencial panista con su líder nacional Ricardo Anaya.
Otro que lleva tiempo en la carrera, aunque de manera más discreta, es precisamente Anaya, quien incluso ya tiene su eslogan de campaña, “de que se puede, se puede”, por cierto muy similar a la frase del desaparecido y defenestrado Roberto Madrazo, quien perdió estrepitosamente la presidencia de la República en 2006: “¿quién dice que no se puede?”.
Curiosamente hoy quienes se encuentran rezagados son los priistas. Quien lleva la delantera, Miguel Osorio Chong, hoy está en una de sus pruebas más duras de resistencia, pues tiene en sus manos el explosivo conflicto protagonizado por la CNTE y el gobierno federal. Pero además, el exgobernador de Hidalgo ha sido muy discreto en sus aspiraciones presidenciales, lo cual es positivo para nuestras leyes y para el sistema político mexicano, pero inconveniente para esta desbocada carrera presidencial, que si de algo carece es de reglas claras.
Porque nadie podría decir que los personajes citados no están en abierta competencia para la presidencia de la República. Más bien, el análisis debería ir hacia quién lo está haciendo de forma más abierta y con qué recursos.
El caso de López Obrador es nuevamente punto y aparte. Son tantos años y épocas que tendrían que segmentarse por temporadas. Y en el caso de Margarita Zavala lo interesante sería ver qué tanto la financia su partido (viajó por varias regiones del país durante la pasada campaña para apoyar a candidatos panistas) y qué porcentaje lo obtiene a través del financiamiento privado, una especie de amigos de Margarita.
El otro aspirante, Miguel Osorio Chong, tiene de su lado a la inmensa estructura de la Secretaría de Gobernación. El apoyo del presidente Enrique Peña y el de su partido aún están en veremos, pues la contienda interna priista está lejos de resolverse.
En la oposición también hay otros liderazgos que difícilmente van a crecer: me refiero a los probables abanderados perredistas Miguel Ángel Mancera y Graco Ramírez, éste último recién destapado como una opción para abanderar una coalición entre PAN y PRD. Tampoco veo que pueda crecer demasiado la candidatura del independiente Jaime Rodríguez.
Dos años parecen mucho tiempo aún, pero el pasado inmediato nos ha enseñado que quienes empiezan la carrera primero tienden a ser finalistas. Y en esta carrera, como consigna Ricardo Alemán en su columna “Itinerario político” del pasado viernes, los adelantados son López Obrador y Zavala; los rezagados, contrario a la elección de 2012, son los priistas, entre ellos Miguel Osorio Chong.

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Periodista desde hace más de una década y director del diario Libre por convicción Independiente de Hidalgo. Es licenciado en comercio exterior por la UAEH y licenciado en lengua y literaturas hispánicas por la UNAM. Colabora como articulista en el diario que dirige y también en el portal SDPnoticias.com. Fue reportero en el semanario Aljibe y Síntesis Hidalgo. Trabajó para los periodistas Ricardo Alemán y Estela Livera en un programa de investigación. En 2007 ingresó a trabajar a Bermellón, Edición e Imagen, despacho donde se desempeñó como jefe de redacción hasta 2009. Es colaborador de la editorial Elementum desde 2010.