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Ahhhh, Navidad: bella época para compartir, para celebrar todos los logros acumulados en el año, para convivir con la familia, amigos y desconocidos, para hacer del recalentado un ritual que dura mes y medio… y también, ese curioso periodo del año donde la gente se regala cosas al por mayor para enmendar desfiguros, diferencias y culpas. Como sabemos que eres un comprador de última hora, aquí los cinco peores obsequios que puedes darle a ese ser “querido” de los intercambios y fiestas navideñas.
5. Tarjetas de felicitación. ¿En serio? ¿Todavía existen esas porquerías? La respuesta es que sí, y si quieres verte como el “codo” por excelencia de esta época, puedes optar por semejante obsequio. Ya en serio, las tarjetas de felicitación provocan el efecto contrario para el que fueron creadas: es un perfecto “púdrete” para esa persona que ni te importa pero de la que tienes obligación de darle algo. Puntos extra si son musicales: su sonido es tan despreciable como un nuevo remix de “Despacito”.
4. Ropa con motivos navideños. Tener el espíritu decembrino no significa que debas llevar a Rodolfo el reno hasta en los calzones, y menos cuando ya eres un adulto con principios de calvicie. Son un pésimo regalo porque a) solo se pueden usar en una época del año, b) son exageradamente cursis y c) la mayoría posee diseños espantosos. Si a ello le añadimos un precio excesivo porque representan la alegría de la Navidad tenemos un combo completo de mal gusto que ni los jugadores del América soportan.
3. Alcohol barato. Imagina lo siguiente. Intercambio navideño. Te regalan lo que quisiste y tú, en retribución, obsequias una “patona” de Rancho Escondido. Te ves mal, muy mal, porque exhibes poca atención a los gustos de una persona del trabajo (o incluso la familia), tu tacañería para comprar un brebaje más decente y, finalmente, tus posibles problemas con la bebida. Y no, decirla al alcohol “agua bendita” no te hace lucir como un querubín.
2. Cualquier cosa del Oxxo. La tienda con motivos rojos y amarillos tiene la virtud de ser casi un salvador para cuando “pasamos las de Caín”. Sin embargo, ello no quiere decir que sea el lugar que debes visitar cuando requieres comprar un regalo navideño. En serio, solo muestra lo desesperado que estás por conseguir un objeto al que nunca le dedicaste tiempo. Así que deja ese cargador para auto, la micro USB y el perfume de 50 pesos para optar por negocios más decentes… pero no olvides llevarte el TVNotas.
1. Tarjetas de regalo. Si las tarjetas de felicitación son como una patada en el trasero, las de regalo son toda una “madrina”. Aceptémoslo, son regalos de último, último, último minuto que muestran muy poca empatía por el prójimo. Y no, recibir un pedazo de cartón o plástico que diga cierta cantidad de dinero no hace feliz a nadie, y menos cuando entregas tarjetas erróneas, como esos tíos que dan cartas de Blim en vez de Netflix o de Youtube Red en lugar de Spotify.
Ahí lo tienen por si quieren verse como todos unos dandys. Tengan una feliz Navidad, nos leemos en 2018.

@Lucasvselmundo
[email protected]

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