Los dedazos a cuenta de la ciudadanía

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editorial

En los medios de comunicación sabemos que los dedazos son algo difícil de evitar, pues quienes escribimos somos seres humanos con todos los defectos que implica nuestra propia naturaleza. Por esa razón, cuando hay un error se apela a la comprensión del lector y se publica una fe de erratas, medio por el cual podemos explicar al lector el error y emplear la palabra correctamente escrita. Los dedazos también existen en la administración pública, solo que aquí los errores tienen otra implicación porque tienen que ver con actos de gobierno. Esto es aún peor cuando se trata de impuestos o tarifas que refieren a servicios públicos o trámites. Aquí el error lo paga el usuario o el contribuyente, quienes son los primeros en enterarse cuando algún gobierno le cobra de más. Esto porque, aunque suene absurdo o kafkiano, en Pachuca tuvieron que salir a las calles miembros de la Asociación de Directores de Funerarias de Hidalgo tras enterarse que tenían que pagar el impuesto al registro de defunción, fijado en 14 mil 574 pesos. Según el tesorero municipal Daniel Reyes Rivero, en la Ley de Ingresos de Pachuca se propusieron 798 pesos como cobro por ese impuesto, no obstante, “por alguna razón, no sé, se tomó un número para publicarlo de 14 mil pesos que estaba en otro renglón”. Es decir, por un dedazo, de un año a otro, el ciudadano pachuqueño tendría que pagar una cuota 14 veces más alta del impuesto al registro de defunción. Frente a semejante dislate, empresarios y trabajadores funerarios tuvieron que salir a la calle y manifestarse ante la presidencia municipal. El ayuntamiento entonces argumentó un error en el dictamen aprobado y después el Congreso local emitió un comunicado para decir que no había equivocación alguna, que así había enviado el ayuntamiento su propuesta de ley de ingresos municipal. Es decir, como comúnmente se dice, ambas instituciones se echaron la bolita. Al final todo parece indicar que tanto diputados como regidores capitalinos se tomarán un café para ver cómo enmiendan este desastre. Total, el ciudadano paga. De filón. Durante la tradicional bienvenida a académicos y trabajadores, el rector Adolfo Pontigo y el presidente del Patronato Universitario Gerardo Sosa Castelán, destacaron la fortaleza de la UAEH: la unidad. Esta cualidad, coincidieron, será indispensable para enfrentar la reforma que pretende vulnerar la autonomía universitaria.

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