San Petersburgo.-

Tal y como sucedió en la fase de grupos, Bélgica le pegó a Inglaterra, pero esta vez por 2-0 y para ganar el tercer lugar de la Copa del Mundo Rusia 2018, en encuentro disputado en el estadio de San Petersburgo, con lo que los Diablos Rojos lograron por primera vez en su historia dicha posición en una justa mundialista.

El partido de consolación para ambas escuadras, tras no clasificar a la final, fue resuelto por el conjunto belga con relativa facilidad, porque a los cuatro minutos ya se había puesto adelante, con una gran jugada que finalizó Thomas Meunier dentro del área, en la que el guardameta Jordan Pickford no pudo hacer nada.

Con la ventaja tempranera, Inglaterra era el obligado a buscar el empate, pero durante el transcurso del cotejo fue el equipo que menos interés demostró en quererse llevar el resultado, ya que todo el desgaste lo hicieron los Diablos Rojos.

La escuadra de los Tres Leones tuvo varias oportunidades para igualar el marcador, sobre todo una de Harry Kane en el primer tiempo que tuvo para definir mejor de frente a la portería, pero lo hizo de manera equivocada, mientras que en la parte complementaria y antes del segundo gol belga, Dier logró vencer a Courtois con una pelota picada dentro del área, pero el defensa Toby Alderweireld la sacó en la línea de gol.

Ya con un Inglaterra con signos de cansancio y a ocho minutos del final, Kevin de Bruyne le puso un grandioso pase filtrado a Eden Hazard, quien se perfiló dentro del área para definir fuerte y abajo al primer poste, en una jugada en la que el guardameta Pickford no pudo hacer nada.

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