La primera edición del libro de Luis Pazos EPN: El retroceso fue lanzada en enero de 2017. Muchos acontecimientos políticos han ocurrido desde entonces, pero juzgando el texto a esa distancia, se tiene que aceptar que el autor no andaba equivocado en muchos de sus juicios.

Habría que recordar que Pazos es un escritor preparado tanto en temas meramente económicos como políticos.

En sus antecedentes destacan estudios en economía y administración en el ITESM. Es abogado por la Escuela Libre de Derecho y en la Universidad de Nueva York cursó administración pública; mientras que en la UNAM, en la Facultad de Derecho, estudió la maestría y doctorado en la división de estudios superiores.

También acredita el doctorado Honoris Causa por la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Como docente, titular por oposición de teoría económica en la Facultad de Derecho de la UNAM, profesor titular de economía política en la Libre de Derecho y Maestro Honorario de la Universidad Francisco Marroquín.

Ha colaborado durante más de 40 años en periódicos y revistas de México y, por si fuera poco, de su autoría han surgido más de 40 libros sobre economía, historia y política.

En la obra que hoy se analiza destacan más de 40 temas, pero no presentados en forma técnica, docta, sino que su lenguaje es claro, correcto y muy entendible.

En el primero: “¿Por qué el retroceso?”, cita: “Hay dos visiones radicales de la situación económica de México, una descalificar todas las acciones gubernamentales a priori porque pertenecemos a otro partido o sostenemos una ideología que no comparten quienes detentan el poder. La otra, justificar todo lo que hacen o dicen los gobernantes por pertenecer a su partido o recibir sus prebendas.

“El presente análisis, más allá de visiones radicales, te proporciona cifras y razonamientos sustentados para que los ponderes y tú llegues a tus propias conclusiones.


Pazos se respalda en números e ilustraciones didácticas, sobre todo en este inicio del libro.

Y así, muy al arbitrio, se mencionan algunos de los breves capítulos que enlista en su obra.

Uno, atractivo, es: “Peligro de regresar a la dictadura perfecta”. “En el siglo XXI, con la alternancia en la presidencia nació la esperanza entre la mayoría de los mexicanos de que habíamos dejado atrás la llamada por el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa La dictadura perfecta”.

Refiere: “Los gobernadores priistas, a los que les salió lo de “libres y soberanos”, una vez que no hubo un presidente del PRI no rindieron cuentas claras del destino de miles de millones de participaciones federales y de las enormes e impagables deudas que contrajeron”.

En una hipótesis, entonces adelantada en los tiempos políticos, otro asunto incluido fue: Quién puede ganar la presidencia en 2018.

Y en el final, diserta: “Las luchas internas por el control del PAN y entre los dos expresidentes los llevó a desperdiciar su capital político en 2012. En las próximas elecciones presidenciales, si continúan las divisiones en el PAN y no postulan al candidato o candidata con mayores posibilidades de triunfo, y ante un PRI desgastado por sus equivocadas políticas económicas, se abre la posibilidad que Andrés Manuel López Obrador llegue a la presidencia, aunque la mayoría de los mexicanos no vote por él”.

Otro más: “En México, ¿hay Estado de Derecho?”. “No confundir Estado de Derecho con Estado de leyes, que se da en cualquier dictadura o despotismo. El Estado de Derecho implica un gobierno que proteja en la vida cotidiana, no solo en las leyes escritas, los derechos fundamentales de todos: vida, propiedad y libertad, y castigue a cualquiera que los violen”.

Despierta natural, el siguiente: “Slim, más pobre que algunos exgobers y políticos”. “La pobreza se mide por la cantidad de bienes que usa y disfruta una persona. La característica de quienes viven en la pobreza es la carencia de servicios básicos: agua, luz, habitación, ropa y transporte eficiente”.

Agrega: “Carlos Slim, al igual que la mayoría de los empresarios productivos, que les costó trabajo hacer sus fortunas, cuando comen en un restaurante generalmente no descorchan vinos de 40 mil pesos o más, como lo hacen con frecuencia ex o gobernadores y líderes sindicales en restaurantes”.

De editorial Planeta Mexicana, la primera edición fue lanzada en enero de 2017.

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