Los cierres de carreteras como protesta por el gasolinazo inauguraron el año 2017 en Hidalgo y otras entidades del país; los puntos de cierre están perfectamente identificados, cada bloqueo presenta sus propias características organizativas pero todas comparten un sentimiento común: hartazgo ante el autismo del gobierno mexicano en todos sus niveles.
El cierre de carreteras tiene varios significados, el más evidente es la indignación pública ante el encarecimiento de los combustibles, pero también observo otros sentidos, por ejemplo la recuperación que las personas hacen del espacio público como un espacio de conflicto y necesaria negociación.
Generalmente se asumen los espacios como lugares de tránsito y confluencia donde impera la buena voluntad de las personas, pero también olvidamos que los espacios públicos deben servir para hablar y problematizar sobre las preocupaciones de la gente.
Esto último se supone que debe ser cumplido por los representantes ciudadanos, pero en algún momento, gobernantes, legisladores y juzgadores se alejaron de sus representados para sumirse en un autismo que los desacredita. La ruptura del diálogo entre ciudadanía y representes se expresa en los cierres de carreteras y bloqueos de cadenas comerciales.
Otro significado de los bloqueos, por lo menos en Ixmiquilpan, es que las comunidades se recordaron a sí mismas su capacidad organizativa y solidaria; en los últimos años, los ciudadanos de ese municipio estaban ensimismados en sus preocupaciones particulares, resolviendo problemas que afectan la vida diaria de quienes habitan en comunidades, como por ejemplo: pavimentación de calles, introducción de drenaje, ampliación de cementerio, pleitos entre vecinos, entre otros aconteceres de la vida en comunidad. Fue necesaria la intempestiva alza de precios para recordarse y trascender su capacidad organizativa para apropiarse de los espacios.
La solidaridad desde las comunidades es diversa, unos permanecen físicamente en los cierres carreteros, otros se preocupan por abastecer de agua y alimentos, alguien cuida el cobijo de quienes asumen su derecho de protesta. El gasolinazo es una razón perfecta para que los ixmiquilpenses recordaran su capacidad organizativa para asumir en sus manos sus propios problemas.
Solo para hacer memoria, hace tres décadas, en plena crisis económica del país, las actividades del campo carecían de capacidad para emplear y remunerar a la creciente mano de obra, entonces los jóvenes ixmiquilpenses asumieron la migración a Estados Unidos como su destino.
Las remesas tenidas permitieron el crecimiento de servicios de todo tipo, especialmente la construcción de viviendas. En consecuencia la economía regional tuvo un impulso en todos los sentidos; así decisiones particulares de hombres y mujeres migrantes se sumaron en remesas que incidieron en el desarrollo de la región.
En la presente crisis de nuestro país, nuevamente hombres y mujeres están realizando esfuerzos titánicos para tener el control de su destino porque al interior de las comunidades muchas familias temen que sus migrantes sean deportados, también tienen miedo que las remesas ya no fluyan por falta de trabajo. En las comunidades, gracias a los medios de comunicación, están indignados por las noticias cotidianas del saqueo que los gobernantes realizan de las arcas públicas, podemos sumar más razones para que los ciudadanos de Ixmiquilpan se sientan indignados y lo expresen de manera pública y organizada.
Ellos usan los recursos que tienen para resolver sus problemas, no siempre cumpliendo de manera estricta con la ley, como cuando se fueron de migrantes indocumentados, con la particularidad de que sus remesas han resuelto los problemas de sus familias, sus comunidades de origen e incluso de su región.
Cuando los representantes ciudadanos que gobiernan este país salgan de su autismo podrán entender que los espacios públicos son espacios de conflictos donde se pone aprueba la capacidad de ambas partes para dirimir el problema, entonces el uso de la fuerza pública y los disparos perdidos ya no serán recursos desesperados de quien tiene incapacidad para negociar.

No votes yet.
Please wait...

Comentarios

SHARE
Artículo anteriorGabinete de EPN: no resuelve ¡ni la tabla del uno!
Artículo siguienteSe retira Toño Pérez de las pistas
Profesora investigadora en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM. Especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Ha publicado una gran variedad de libros y artículos académicos. Es columnista tanto en medios impresos como digitales. Ha recibido diferentes reconocimientos por su trayectoria feminista y periodística.