Los espíritus guiados por la luz

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espíritus guiados

Los arcos, previamente colocados en las tumbas, están listos. Son la puerta del Mictlán (tierra de muertos), por donde entran los espíritus guiados por la luz de las velas, que son encendidas desde temprana hora, tal como reza la tradición.

La música del Trío Huapanguero se escucha entre los sepulcros, el olor a tamales y a copal predomina en el camposanto; la fiesta en honor a los muertos se vive en todo su esplendor en el panteón de Macuxtepetla.

De los siete panteones que hay en Huejutla, el de Macuxtepetla tiene mayor concurrencia en la Huasteca; es de los pocos que conserva su esencia indígena. Desde temprana hora, a pesar de la lluvia que se registra este año, acuden miles de personas para limpiar y arreglar los arcos, algunos lo hicieron desde un día antes, pero todos convergen en ese espacio en espera de sus seres queridos que partieron al arcano.

El profesor Gregorio comentó que en Macuxtepetla la festividad es respetada por todos, pero no es motivo para estar tristes, sino todo lo contrario, estar alegres porque es tiempo de compartir con sus seres que no están presentes, es por ello que bailan y cantan, porque aseguran que están ahí, con ellos.

“Venimos cada año porque creemos que sus espíritus vienen a visitarnos, a comer con nosotros y a tomar aguardiente, que es lo que le gustaba cuando estaba en esta vida”, expresó.

Llegar al panteón de la localidad este año se tornó más complicado, debido a que la lluvia facilitó abundante lodo en la pendiente de 500 metros de largo y, al menos en la mitad del camino, no hay pavimento, casi al llegar ya cuenta con escalones, un tanto disparejos, sin embargo, eso no es impedimento para que una multitud visite a sus seres queridos en su última morada.

En los alrededores sigue la música y los disfrazados ejecutan sus danzas con dificultad, debido que los sepulcros del cementerio no fueron colocados de forma ordenada y se observa abarrotado.

Los visitantes ofrecen a todos parte de lo que llevaron para la ofrenda. Los tamales y el tapataxtle, tamal grande que lleva un pollo entero, son los más comunes; la cerveza oscura también es compartida, así como la alegría con la que festejan los deudos.

Una de las tradiciones entre los habitantes de Acuapa es que acuden al panteón a reunir alimentos, los cuales serán degustados para convivir durante el cambio de delegado en esa localidad, lo que es realizado al día siguiente.

El Sol no salió, pero eso no impidió la alegría, después de las 12 del día muchos se retiran y otros se quedan siguiendo con la convivencia.

Por la noche, se espera el tradicional encendido de velas para iluminar el camino del “ánima sola”, aquella persona que murió sin tener familiares que hicieran el ritual.

  • De los siete panteones que hay en Huejutla, el de Macuxtepetla tiene mayor concurrencia en la Huasteca; es de los pocos que conserva su esencia indígena

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