Resulta desconcertante escuchar la voz del titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) Mauricio Delmar Saavedra al afirmar que los hechos violentos ocurridos en Mixquiahuala son eventos aislados y que el municipio es una zona tranquila. Sobre todo cuando ocurrió un enfrentamiento entre supuestos huachicoleros y policías municipales que derivó en un ataque directo al ayuntamiento, cuyos trabajadores, literalmente, tuvieron que huir de sus propias oficinas durante el fin de semana. Sobre todo también porque el mismo fin de semana se registró otro enfrentamiento a balazos en el centro de la localidad El Teñhe, mientras niños paseaban y hacían diversas actividades. Pero además no se entiende que el responsable de la seguridad estatal responda a la ligera que no hay problemas de inseguridad, cuando por testimonios de los propios vecinos se sabe que en El Teñhe hay enquistados grupos que se dedican a la venta de hidrocarburo robado, cuyos vínculos con la población son cada vez más estrechos. Según el funcionario, desde que ocurrieron los hechos de violencia el pasado jueves se reforzaron los operativos, pero en la localidad los propios vecinos llamaron a que se eche a andar el operativo Fuerza Especial Conjunta, que se anunció recientemente como una respuesta a la influencia cada vez más dañina de los huachicoleros en Hidalgo. O Delmar vive en otro estado o los vecinos, periodistas e incluso alcaldes de la región tienen una apreciación distorsionada de la realidad. De filón. Con toda la anticipación necesaria, la UAEH prepara los festejos hacia sus 150 años de vida institucional, tiempo en el que sin su presencia, no podría explicarse la historia misma de la entidad.

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