Pachuca

Enciendo el televisor y dejo correr la primera película que aparece, en ella, como en un espacio paralelo a Las Vegas, un grupo de jóvenes realiza una fiesta masiva y se divierten hasta el amanecer entre sonrisas, lujos, excesos, y sí, un derroche de actos sexualizados sin afán, sin razón de ser, sin una justificación para estar ahí; cambio de canal y un video musical me cuenta la misma historia, apago la Tv, tomo una revista y como un círculo infinito de coincidencias ¡regresan las mismas escenas! ¿Qué está pasando? Me pregunto, ¿acaso esta es la vida del nuevo siglo? ¿Estoy pecando de mojigatería? O, será tal vez, y solo tal vez, que se trate de alguna de esas ideas que en la actualidad tanto gustan de venderle a la juventud, en donde, como en una especie de surrealismo, el mundo se voltea de cabeza para hacerle creer a las mentes que ahí, entre alcohol, sexo y drogas está la clave de la felicidad.
Pero me detengo a pensar y en un contraste a ese conjunto de ideas surge de mi mente el recuerdo de un visionario, un polémico de nuestros tiempos, un hombre que con su obra le da un golpe bajo a estas tendencias.
Entre un desborde de color y un sinfín de detalles, desde los más expresivos, hasta los más repulsivos, de esos que convulsionan las pupilas, me adentro al mundo hiperrealista de Terry Rodgers, donde las poses y expresiones más sombrías de este peculiar estilo de vida cobran un significado diferente, enigmático y por momentos tenebroso.
Nacido en New Jersey, EU, en 1947, este maestro del pincel es reconocido por sus lienzos que retratan la vida de la sociedad burguesa americana (en otras palabras, los juniors de nuestro vecino país), en donde los excesos son parte de un conjunto que parece volverse algo normal. Su obra refleja los tiempos que vivimos, con toda la fantasía, dificultad económica y frustración que dichos anhelos conllevan. Cada parte de su trabajo, compone un retrato de la vida que muchos desean pero que pocos se detienen a contemplar con detalle, pues de hacerlo, posiblemente descubrirían seres frágiles, perdidos, sorprendidos e incluso a veces aterrados con su realidad; por ello, no es de extrañarse que este artista haya incomodado a más de uno con su obra.
Así que ten presente, si eres de los que aún sueña con pasar los días realizando fiestas tipo Proyecto X para pasarla como Enrique Iglesias en “I’m a freak it”, antes, te invito a darte una vuelta por el Terry Rodgers tour, pues tal vez, en una de esas, te encuentres con el detrás de cámaras de esas producciones, en donde tú seas el protagonista.

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