Los jales en Pachuca, un problema con solución

1794
jales

David Peña

Desde hace 500 años los desechos metalúrgicos provenientes de la minería, mejor conocidos como jales, representan un peligro para el medio ambiente y posiblemente para la salud en la Zona Metropolitana de Pachuca. Lo anterior, debido a los elementos químicos que los componen, afirman investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Sin embargo, uno de ellos tiene una propuesta para su aprovechamiento.

Existe evidencia que desde la época prehispánica la minería ha sido desarrollada con la finalidad de obtener recursos como el oro y el cobre. A partir de la Colonia, con el auge minero en México, comenzaron a acumularse desechos de la industria minera alrededor de ciudades como Taxco, Guanajuato y Pachuca; sin embargo, con el crecimiento de estas los jales quedaron dentro de la mancha urbana.

¿Qué son los jales?

 Eduardo Cerecedo Sáenz, doctor en ciencias de los materiales e investigador de la UAEH, explicó que los jales son el polvo residual tras la obtención de minerales. Provienen del proceso llamado conminución, que consiste en moler y triturar lo extraído de la mina con la finalidad de obtener los minerales de una manera más adecuada.

En palabras de Juan Hernández Ávila, doctor en ciencias de los materiales e investigador de la UAEH, existen diferentes clases de jales, dependiendo del metal o mineral que se obtenga de la mina; en Hidalgo, existe esta diversa clasificación. Los hay en la comunidad de Velazco, en Omitlán; Zimapan, Pachuca y otras localidades.

Los jales que se encuentran en Zimapán provienen de la extracción de plomo y zinc; en el caso de Pachuca, los jales derivan de la extracción de oro y plata. De igual manera, los hay a causa de cementeras y por la obtención de cantera en otros municipios del estado, según el doctor en ciencia de los materiales metálicos e investigador de la UAEH, Eleazar Salinas Rodríguez.

Dentro de la Zona Metropolitana de Pachuca existen tres lugares que resultan afectados por la acumulación de esos desechos. En primer lugar se encuentran las presas de jales en Venta Prieta y El Venado, en la zona sur de la ciudad; en segundo lugar Dos Carlos, en Mineral de la Reforma; y por último el estadio Hidalgo de futbol y la colonia Puerta de Hierro, asentados sobre vertederos en la zona céntrica de Pachuca.

¿Qué respiramos?

El problema no consiste únicamente en la existencia de esos vertederos metalúrgicos, sino en los elementos que los componen. Los estudios que ha realizado el doctor Juan Hernández develan la existencia de un 75 por ciento de óxido de silicio, SiO2, además de contener cuarzo, magnesio, plomo y cobre, entre otros en menores cantidades. De igual manera, contienen 51 gramos de plata y 0.1 gramos de oro por tonelada.

Eduardo Cerecedo declaró que el mayor riesgo es por el alto contenido de sílice, el cual puede provocar silicosis, enfermedad ocasionada por el depósito de polvo del metal en los pulmones.

El cuarzo se presenta en un tamaño microscópico (34 micras) y tiene la propiedad de cristalizarse en forma hexagonal con punta. A causa de su tamaño y forma puede ser fácilmente inhalado y ocasionar incrustaciones en la membrana que recubre las paredes de la cavidad torácica y los pulmones, llamada pleura. Otros elementos que representan riesgos para la salud son el arsénico, el cianuro y el cadmio, esto en palabras de Eleazar Salinas.

Por su parte, Eduardo Cerecedo mencionó que históricamente se sabe que existe una relación entre los jales y la aparición de silicosis en los mineros; por lo tanto, la convivencia diaria con el polvo de los vertederos puede promover enfermedades respiratorias para los habitantes de la ciudad, especialmente en los grupos vulnerables.

Además, no solo existe el posible daño a la salud, los jales representan un riesgo al medio ambiente. Cerecedo manifestó que la principal causa de polución es por medio del aire, el cual sopla el polvo depositado en los cerros de jal.

En algunos casos la contaminación de mantos acuíferos puede verse presente cuando hay una acumulación extraordinaria de minerales o metales pesados. Estos tienden a filtrarse hacia el subsuelo mediante un proceso llamado percolación, apuntó el doctor Eleazar.

Juan Hernández y Eduardo Cerecedo coincidieron que con la penetración del agua se forman cavernas en los cerros de jal, mismas que pueden provocar hundimientos y deslizamientos en las construcciones que se encuentran sobre los vertederos. Tal es el caso de la colonia Puerta de Hierro y el estadio de futbol Hidalgo.

Solución para los jales

 Juan Hernández presentó una solución para las problemáticas que representan los jales para la salud de los habitantes y el medio ambiente.

La idea surgió en el 2000, mientras el doctor Juan Hernández laboraba como subdirector de minería del estado. Ahí, comenzó a trabajar en un proyecto de investigación sobre los jales y deshechos mineros en Hidalgo.

A partir de eso pudo categorizar los vertederos existentes en la entidad y estudiar su composición química, por lo que llegó a la conclusión de que es viable, en algunos casos, utilizarlos para crear materiales de construcción.

La finalidad principal es la recuperación de metales que aún existen en los jales, como el oro y la plata. Sin embargo, esto pretende realizarse con un nuevo método utilizando tiosulfato de sodio, la base del producto de limpieza Pinol, en vez de cianuro. Este método representa menor riesgo al medio ambiente.

Posteriormente los residuos serían ocupados para realizar tabiques, tejas e incluso blocks de construcción, lo que evitaría depositarlos en los vertederos nuevamente. No obstante, no todos los jales en el estado son viables para ese proceso debido a los elementos que los componen.

Los jales de Zimapán no pueden ser ocupados por el alto contenido en arsénico, cadmio y plomo; pues el arsénico se evaporaría durante el horneo de los materiales, provocando contaminación al aire.

Sin embargo, las presas de jal ubicadas en la Zona Metropolitana de Pachuca son viables para la elaboración de tabiques y tejas. Estos no representan peligro debido a que los elementos químicos que contienen no logran romper sus enlaces químicos al momento de ser horneados.

Las tejas las realizan a partir de la mezcla de jal con arcilla, estas disminuyen la permeabilidad. Los tabiques se obtienen de la mezcla de jal, arcilla y otros minerales como la perlita y la vermiculita, con la finalidad de que sean más ligeros y aislantes térmicos.

Actualmente experimentan al mezclar el jal con llanta, pet y otros materiales reciclables para elaborar materiales de construcción.

Otro uso que le pueden dar a los jales es para la elaboración de cemento, de esa manera sustituyen la sílice por el jal. El proceso lo realizan con jales provenientes de Michoacán; sin embargo, los que hay en Pachuca y sus alrededores pueden ser ocupados para tal fin.

Los residuos serían ocupados para realizar tabiques, tejas e incluso blocks de construcción, lo que evitaría depositarlos en los vertederos nuevamente. No obstante, no todos los jales en el estado son viables para ese proceso debido a los elementos que los componen

Desde hace cinco años, la compañía minera Real del Monte, Altos Hornos de México y Grupo Acerero del Norte pretenden hacer un desarrollo inmobiliario en los terrenos en los que se encuentran los jales, en la colonia El Venado y Venta Prieta, en Pachuca. También aprovecharían para recuperar alrededor de 10 toneladas de oro y 2 mil 440 toneladas de plata que aun contienen esos vertederos.
Ese proceso implicaría trasladar el polvo resultante, es decir desechos metalúrgicos, al ejido Jometitlán, en Epazoyucan, ubicado a 20 kilómetros al este de Pachuca.
Los pobladores de Epazoyucan rechazan el traslado de los jales a su municipio por el riesgo que representa a la salud y al medio ambiente. Lo cual fue confirmado por el doctor Juan Hernández, quien dijo que “el traslado de los deshechos mineros a otro municipio no soluciona el problema”.
Igualmente, Eduardo Cerecedo agregó que “esa no es la solución, se necesitan emprendedores con la visión de cuidar el medio ambiente, se requieren proyectos como en el que trabaja el doctor Juan Hernández”.

Comentarios