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Los municipios más rojos

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Adriana Hernández y Jorge Romero

De acuerdo con cifras proporcionadas por el Semáforo Delictivo, con corte a junio de este año, Pachuca, Tizayuca, Tulancingo, Ixmiquilpan, Tepeapulco, Tula, Tepeji, Huejutla, Apan y Mixquiahuala son las demarcaciones con mayor incidencia delictiva, luego que durante el primer semestre presentaron el mayor número de alertas rojas por diversos ilícitos

El panorama

Pachuca, Tizayuca, Tulancingo, Ixmiquilpan y Tepeapulco forman parte de los 10 municipios hidalguenses con mayor incidencia delictiva, luego que durante el primer semestre de este año presentaron el mayor número de alertas en rojo por diversos ilícitos.

Asimismo, le siguen en la lista Tula, Tepeji, Huejutla, Apan y Mixquiahuala, mismos que destacan por superar la media que establece el mecanismo para cada uno en incidencia delictiva.

De esa forma, Pachuca fue quien presentó más alertas en rojo durante dicho periodo, con un total de 44, en donde sobresalen los delitos de robo a vehículo y a negocio por ser los que nunca bajaron de la media establecida para el municipio durante esos seis meses, misma que señala un límite de 76 hechos para el primer caso y 38 para el segundo.

No obstante, en el caso de robo a vehículo, Pachuca tuvo meses, como enero, en donde las cifras llegaron a 120, es decir, 44 por encima de la media; asimismo, en hurto a negocios el municipio alcanzó su punto más alto durante ese mismo mes cuando sumó 75 hechos, equivalente a 37 arriba de la media.

De igual forma, ilícitos como violación, lesiones y violencia familiar destacaron en la capital del estado por alcanzar al menos en cinco ocasiones la alerta en roja, luego que únicamente existió un mes en donde no superaron la media para dichos incidentes.

A Pachuca le sigue Tizayuca, como el segundo municipio con más alertas en rojo, con un total de 35; ahí resaltaron los delitos de lesiones y violencia familiar por mantenerse en dicho color de enero a junio de este año. Para el primer caso, la media establecida para ese lugar es de 16 hechos; sin embargo, durante dos meses, marzo y mayo, la incidencia llegó a 28, es decir, 12 por encima de la media.

Mismo caso para el delito de violencia familiar, Tizayuca ubica una media en 18 reportes, no obstante, en los primeros seis meses del año no bajaron de 26 hechos, llegando a su punto máximo en abril con 43 denuncias, es decir, 25 por arriba. El narcomenudeo también destacó en ese municipio por mantener cinco alertas rojas en dicho periodo, superando su media de un caso hasta por cuatro durante febrero.

Después está Tulancingo, sitio que reunió 32 alertas en rojo y donde los ilícitos con mayor incidencia fueron robo de vehículo y violencia familiar, los cuales no bajaron de la media de enero a junio; en el primer delito, cuya media es de 42 casos, llegaron hasta 73 en febrero, lo que significó 31 por encima del promedio; en el segundo, los reportes sumaron hasta 52 en junio, es decir, 27 arriba de la media. En ese municipio también resaltaron las lesiones y el robo a negocio con cuatro alertas rojas en el mismo periodo.

A la par, Ixmiquilpan sumó 32 alertas rojas con mayor incidencia en delitos como robo a vehículo luego que solo bajó de la media fijada en 13 hechos para el municipio durante marzo, cuando registró cinco casos; así como el hurto a casa-habitación que únicamente tuvo una alerta amarilla en abril, cuando se ubicó justo en el promedio de tres denuncias.

Finalmente, Tepeapulco, con un total de 31 alertas en rojo, se sumó a la lista de los municipios con más incidencia delictiva en el estado con repuntes principalmente en lesiones, hechos que nunca bajaron de la media establecida en siete casos, pues existieron meses como abril cuando alcanzaron los 18. Violación, robo a casa y violencia familiar fueron otros de los que solo lograron una alerta en amarillo o verde en dicho periodo.

Por otra parte, Tezontepec de Aldama, Tizayuca y Tepeji destacaron por ser los municipios que más alertas en rojo registraron por el delito de homicidio con cinco, cuatro y tres, respectivamente, lo que los ubica como los lugares con mayor incidencia en ese ilícito en la entidad.

Aún es temprano para evaluar Hidalgo Seguro: Mario Cruz

Hidalgo hace tiempo que ya no puede presumir de su tranquilidad. Las últimas cifras demuestran el avance en delitos del fuero común que impactan fuertemente a la sociedad, como el secuestro o el robo en todas sus modalidades. Sobre las razones atrás de ese incremento, y sobre la eficacia de la estrategia Hidalgo Seguro, el investigador Mario Cruz, especialista en los efectos del delito sobre las unidades económicas, habló con este diario.

Según las cifras más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el primer semestre de este año, Hidalgo se colocó en el lugar 11 (en 2016 estábamos en el 18) en cuanto a incidencia en delitos del fuero común, debido al crecimiento de ilícitos, por ejemplo, el secuestro (14 casos en la primera mitad del año). A qué podría atribuirse que la entidad esté en ese lugar cuando hasta hace poco tiempo era considerada como una de las entidades más seguras del país?

“En primer lugar, hay que aclarar que el adjetivo ‘la entidad más segura del país’ no debe aceptarse como válido sin antes conocer metodológicamente su significado, debido a que este indicador se construye con una jerarquización que no contabiliza la cifra negra del delito o de no denuncia por parte de la ciudadanía. Entonces, es claro que no estamos en una entidad segura porque las cifras son mayores a las declaradas, debido a que la gente no confía en sus autoridades y se convierte en una víctima anónima. Para el caso del estado de Hidalgo, nuestros trabajos de investigación muestran que cerca del 90 por ciento de los hidalguenses victimizados no denuncia.

“El delito sí ha crecido, pero también debemos de ser cautos y señalar que este incremento no es obra de un gobierno en particular, sino que proviene de la desatención por varios sexenios, solo que ahora los medios de comunicación han acelerado el flujo de información y la ciudadanía se entera más rápido de las cosas, lo que incrementa la percepción de la inseguridad. Por otra parte, si la autoridad hace su trabajo y lleva a cabo más acciones contra el delito, entonces la curva de percepción social de inseguridad se incrementa inicialmente por las acciones punitivas contra el crimen hasta lograr nuevamente estabilizarse. Por ello, se debe ser cuidadoso cuando se informa sobre el tema para no generar sesgos interpretativos.

México desfile Pachuca

“Por ejemplo, se ha incrementado el enfrentamiento contra huachicoleros, se ha asegurado mayor número de vehículos e hidrocarburo; no porque antes no existiera, sino que había omisión de responsabilidades. Ahora bien, la autoridad debe de generar la inteligencia policial capaz de contener el uso del territorio hidalguense para establecer casas de seguridad para cometer el delito de secuestro que está cobrando importancia en la agenda pública. Al mismo tiempo, realizar acciones prospectivas para evitar que los delincuentes que antes se dedicaban al robo del combustible, ahora transiten al secuestro. Los integrantes de estas bandas delictivas se acostumbran a una renta criminal que deben de asegurar una vez que les cierren la llave del hidrocarburo. Ese es el riesgo al que nos enfrentamos.”

La estrategia Hidalgo Seguro tiene un año de haber sido iniciada, ¿por qué no ha dado los resultados que esperaría la sociedad hidalguense?

“Hemos dicho que el delito sí se ha incrementado, pero el análisis debe de ser quirúrgico e identificar cuando se trata de temporalidades asociadas a las acciones punitivas de las autoridades contra el crimen, o cuando el delito sigue su evolución porque las instituciones han desatendido sus responsabilidades. Esta distinción nos permitirá identificar diversas geografías delictivas en territorio hidalguense, aquellas donde se concentra mayor incidencia del delito, en donde hay mayor percepción de corrupción de las autoridades y donde privan mayores delitos de alto impacto.

“Un año no es suficiente para medir el impacto de la estrategia de Hidalgo Seguro, sus resultados se palparán a mediano plazo y solo podrá ser exitoso si se da un giro hacia un enfoque preventivo, es decir, no solo con patrullas y pie de fuerza se logrará revertir el delito, sino con acciones que fortalezcan la reconstrucción del desgarrado tejido social. Si esta estrategia gubernamental se enfoca solo al enfrentamiento contra el crimen, será una estrategia fallida. La sociedad en su conjunto debe aprender a respetar el Estado de Derecho, identificar el uso legítimo de la fuerza ejercido por el estado, porque si eso no lo tiene claro la ciudadanía seguirá viendo acciones de justicia por propia mano y defensa mítica del delincuente.

“La dinámica del delito evoluciona y se adapta según establece su relación con la sociedad y el contubernio institucional. Por ejemplo, en el robo del hidrocarburo, si esta actividad tiene cobijo social ninguna autoridad será capaz de combatirla porque primero se debe de reestablecer el tejido social y la confianza de la gente en sus corporaciones de seguridad e instituciones en general. En fechas recientes, ha habido una serie de operativos fallidos en contra del robo a hidrocarburo porque estos grupos delictivos encontraron protección en la sociedad que muchas veces idealiza y mitifica esta actividad como si fuera el ideal a seguir o sinónimo de éxito entre cierto segmento social, jóvenes principalmente.”

El robo es otro de los ilícitos con mayor crecimiento (31 por ciento respecto al primer semestre del año pasado con 7 mil 247 hechos en todas sus modalidades). A groso modo, ¿cómo afecta esa incidencia al sector económico de la entidad? ¿Se inhibe la inversión?

“Económicamente hablando, el delito genera costos directos e indirectos en todas las actividades productivas, principalmente en el sector comercio que es el más afectado de todos los sectores. Los inversionistas, como todo agente económico racional, saben que si existen factores que arriesguen su capital, no dudarán en trasladarlo hacia espacios más seguros. En consecuencia, la autoridad debe de saber que si no se combate el delito, el estado de Hidalgo estará condenado al subdesarrollo, porque sin seguridad no hay inversión y en efecto dominó se cancela la posibilidad de mayor empleo.

“En términos sociales, si la sociedad se percibe insegura en ciertos espacios, difícilmente los frecuentará para realizar sus actividades de esparcimiento y recreación, y eso significará pérdidas para los empresarios, disminuye el empleo y se convierte en el caldo de cultivo ideal para la comisión de otros delitos. La inseguridad es un virus que afecta a toda la sociedad en su conjunto y que no parará si cada eslabón de toda la sociedad no se compromete hacer lo que le corresponde.”

Si bien, el delito de robo de hidrocarburo no es del fuero común, es uno de los ilícitos que más lastima a la entidad… A su juicio, la estrategia que echó a andar el gobierno estatal, que implica la participación de fuerzas federales y castrenses, ¿es atinada?

“El estado tiene la prerrogativa del uso legítimo de la fuerza mandatado en la Constitución y diversas leyes que lo regulan. Entonces, cualquier acción de seguridad coordinada entre los distintos órdenes de gobierno debe contar con un estricto andamiaje legal que establece las acciones y competencias de las corporaciones de seguridad involucradas, por lo que en teoría también debe de considerar la salvaguarda de los derechos humanos de todos los ciudadanos.

“Entonces, seguramente las autoridades han hecho el diagnóstico de seguridad pública/nacional del delito que levantó las alertas: el robo de hidrocarburo. En consecuencia, la estrategia será atinada cuando este delito tienda a cero en su comisión, se reintegre la gobernanza, se fortalezca la armonía y la paz social. En estos momentos no hay indicadores reales para calificar esta estrategia.

“La alerta, que como investigador pudiéramos hacer, es la de evitar que las fuerzas castrenses y de todas las corporaciones vulneren los derechos humanos de la ciudadanía, por lo que es importante la vigilancia permanente y alertar cualquier acto indebido.”

“Un año no es suficiente para medir el impacto de la estrategia… sus resultados se palparán a mediano plazo y solo podrá ser exitoso si se da un giro hacia un enfoque preventivo”

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