*Su frente amplio opositor,
un gran engaño
*Con Movimiento Ciudadano y el Partido del Trabajo se inicia la unidad de la izquierda

En nuestro querido país el sistema político, los poderes fácticos, sus gobiernos, sus partidos y sus instituciones nos tienen todos los años en elecciones permanentes, ya sea federal, estatal o municipal, cuando en cualquier país ordenado y civilizado se eligen en un solo día los diversos cargos de elección popular, al igual que en una sola fecha es su toma de posesión y eso permite ahorrar recursos de todo tipo dando certidumbre a sus sistemas democráticos.
Este año hubo elecciones en los estados de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz con un costo inmenso, pues el Instituto Nacional Electoral y sus órganos estatales contaron con una partida de más de 18 mil millones, siendo esto una ofensa para los mexicanos ante tantas carencias. Para 2018 habrá elección presidencial, se renovarán 128 senadurías, 500 diputados federales, nueve gubernaturas, 2 mil 030 presidentes municipales, 984 diputados locales y más de 10 mil síndicos y regidores; incluida la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, 66 asambleístas y por primera vez 16 alcaldías, con un costo seguramente mayor de recursos públicos sin contar el dinero sucio que entra a las campañas de los partidos del Pacto por México sin ningún control.
El proceso electoral de 2018 inicia el próximo septiembre culminando el primer domingo de julio en lo que seguramente será la madre de todas las elecciones de la historia reciente del país, por lo que la efervescencia política ya está adelantada y quienes han detentado el poder presidencial durante más de 90 años saben que perderán y hoy más que nunca mostraran todo el repertorio ilegal y chapucero que tiene para intentar retener el poder, pues la caída en picada que tienen el PRI y Peña Nieto nadie la para, el futuro del país está en riesgo porque sus intereses y el poder no están dispuestos a dejar.
El PAN que ya gobernó y el PRD en plena picada por sus traiciones, desvíos y corrupción, están también intentando sobrevivir para seguir en la ubre del dinero y los grandes negocios y como es sabido están tratando de convencer vanamente que crearán un frente amplio opositor; sin embargo, esto es más para parar a López Obrador y el proyecto de nación que representa, no para derrotar al PRI. Estos signantes del Pacto por México están hoy muy abajo en todas las encuestas publicadas y buscan desesperadamente engañar al electorado de ser alternativa, cuando en realidad representan más de lo mismo.
Sus intereses mezquinos y contrarios a los ciudadanos se reflejaron perfectamente en el fraude electoral del Estado de México, pues jugaron su papel de paleros para que el PRI se impusiera a la mala, sobre todo los del sol azteca que a sabiendas de que Juan Zepeda no ganaría, no le apostaron a la caída del primo de Peña Nieto. Otra prueba es su tibia reacción ante la decisión anunciada esta semana por el títere Tribunal Electoral del Estado de México de desechar todas las impugnaciones que Morena y la candidata a gobernadora Delfina Gómez hicieron por el fraude electoral.
En el PRI iniciaron sus reuniones y asambleas para cambiar sus estatutos para permitir a no militantes que puedan ser candidatos, decir que combatirán la corrupción y que ahora sí van a portarse bien, todo el pueblo sabe que eso no será cierto nunca, pues lo que hoy están haciendo es prepararse para robar la presidencia de la República nuevamente.
En contraste el Partido del Trabajo, aún con sus debilidades, sus conveniencias y coquetos con el PRI, decidió ir con Morena en el Edomex y para la presidencial el año que entra. Más congruente se vio el partido Movimiento Ciudadano que el pasado fin de semana en su consejo nacional definió su carácter progresista, dispuestos a ir en alianza electoral con otros partidos de izquierda, con liderazgos y organizaciones sociales para construir un gran Frente Ciudadano por México que vaya de fondo por la transformación del país para no pulverizar el voto y construir una gran mayoría desde abajo con un nuevo proyecto de nación.
Esto nos da pauta para iniciar un gran diálogo nacional incluyente y plural con todas las fuerzas de izquierda que sin protagonismos hagan posible un gran frente ciudadano, capaz de quitar al PRI, al PAN y al PRD chucho mancerista para mantenerse en el poder y dar paso a una nueva era democrática para todos los mexicanos. AMLO tiene que actuar en congruencia.

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