Mario Cruz Cruz y Orlando Ávila Pozos
Profesor investigador del ICEA y profesor de
matemáticas de la UAEH

El 15 de mayo de 2020 se dictó sentencia unánime e inatacable por parte de los magistrados del segundo tribunal colegiado del vigésimo noveno circuito, quienes ordenaron la inmediata liberación de seis cuentas bancarias de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH); sin embargo, la unidad de inteligencia financiera (UIF) y el banco HSBC incumplieron dicha resolución sin darle a la universidad una razón sobre el caso.

A este desacato judicial se suma un nuevo bloqueo de otras cuentas e instrumentos financieros que afecta a más de 7 mil 500 personas entre profesores, administrativos y funcionarios. Existe también el bloqueo de una cuenta bancaria con donativos de profesores y ciudadanos para el fondo de becas Fray Diego Rodríguez afectando con ello a un sector del estudiantado en condición económica muy severa, principalmente agudizada por la pandemia del Covid-19. Este comportamiento doloso, oscuro, sistemático, selectivo y discriminatorio contra los universitarios parece ser más una consigna política que un genuino combate a la corrupción y la búsqueda de transparencia. Se equivoca usted, Santiago Nieto Castillo: para los que recreamos la universidad, es clara la persistente tentación de hacer uso político de las instituciones para fines personales o de grupo; un mal que todavía no se erradica en México y que en esa ocasión está sirviendo para difamar a una de las mejores universidades del país.

Para muchos hidalguenses es claro que el único contrapeso político, con un modelo exitoso de progreso y visión prospectiva de largo plazo es encabezado por la UAEH, pero eso estorba a los intereses de la clase política enquistada y que siempre ha gobernado al estado de Hidalgo. En regímenes autoritarios la gente pensante es un obstáculo para mantener el statu quo de unas cuantas familias de ricos, pero con una entidad con cientos de miles de pobres.

Una sencilla pregunta da respuestas a lo que realmente sucede de fondo: ¿Cómo explica usted que todos los gobernantes priistas han colocado a Hidalgo dentro de los estados más pobres del país? La oligarquía local, vestida de tricolor y de fuego amigo, ha conseguido para la entidad las peores cifras de pobreza a nivel nacional; se encuentra dentro de los 10 más pobres de México –según datos de Coneval–, lo que significa que cerca del 50 por ciento de nuestro pueblo vive en la pobreza y dormita con hambre.

El enquistamiento político tiene muchos años arraigado, y es poco probable que los hijos de profesores, obreros o campesinos que tienen posibilidad de prepararse accedan al poder político para la toma de decisiones en la vida pública; para que eso suceda en esta entidad debes ser parte de la gran familia política, o algún grupo caciquil en las regiones. Pocas son las excepciones de hijos e hijas de las clases pobres que han podido involucrarse con el poder político; porque, aunque estén formados profesionalmente, comúnmente el lugar está reservado para el amigo, el familiar y el compadre que perpetuará esa forma de gobernar. ¿Con eso están de acuerdo los funcionarios públicos como usted? En ese contexto de pobreza, la UAEH es un mosaico de pensamiento, diversidad y creadora de más del 90 por ciento de la ciencia y tecnología del estado, donde miles de jóvenes pobres aspiran a mejorar sus condiciones de vida a través de la educación. Con esos resultados y desde una perspectiva ética y moral, los universitarios preguntamos ¿Cómo explica que el modelo seguido durante más de treinta años ha colocado a la UAEH dentro de las mejores universidades del país? Por ello, las descalificaciones y asociaciones a actividades delictivas no son contra una persona sino contra toda la comunidad. A nosotros nos indigna. Es lapidaria la frase del presidente el pasado jueves 4 de junio: “si tiene pruebas que las dé a conocer”. En el fondo, el presidente le ha dado la orden a usted, de que deje de morderse la lengua y haga su trabajo. Se lo exigimos.

De hecho, es pertinente advertir que los universitarios no somos ingenuos y conocemos los intereses políticos que están involucrados en este burdo señalamiento, que sin que lo sepa el presidente López Obrador, se quiere evitar a toda costa que los hidalguenses elijamos de manera diferente en las próximas elecciones municipales y hasta la de la gubernatura próxima. Con este antecedente, los que le ordenan en la sombra solo están gestando el repudio de miles que apoyamos el proyecto de la 4T y, eso, a los hidalguenses con memoria no se nos olvida.

Frente a ello, hacemos un llamado a la cordura y a la conducción ética de todos los poderes del estado. Han pasado más de 400 días desde el primer lanzamiento en Twitter contra la UAEH y no se ha podido comprobar lo que la UIF acusa, por fortuna los universitarios tenemos certeza de que el derecho nos asiste y que quien le apuesta al desgaste y divisionismo está equivocado.

La defensa de la UAEH es la defensa de la democracia de todos los hidalguenses y pensamos de todos los investigadores y estudiantes universitarios de México. En nuestra comunidad garza corre el espíritu de que nadie es mejor que todos juntos, porque no se puede derrumbar lo que con mucho esfuerzo han cultivado miles de hombres y mujeres buscando salvar un poco de dignidad de nuestro pueblo frente a los carroñeros del pasado y del presente.

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