Los primeros seis meses de Fayad

532
editorial

Hoy hace seis meses el gobernador Omar Fayad llegó al auditorio Gota de Plata para asumir su cargo ante diputados locales, tal como lo mandata la Constitución. En ese acto, Fayad enfatizó que su gobierno enfrentaría la corrupción como no se había hecho en otras administraciones. Ayer, luego de la instalación del comité estatal de combate de incendios forestales, el propio mandatario hizo un recuento de sus primeros meses al frente del Ejecutivo estatal e hizo énfasis en los dos rubros en los que, podemos inferir, le interesa más enfocar sus energías: en la lucha anticorrupción y en la atracción de inversiones para impulsar el empleo. Adelantó que avanza sin obstáculos en el Legislativo local la Ley de Mejora Regulatoria cuyo objetivo es, precisamente, lograr atraer más inversiones mediante la simplificación de la tramitología oficial. El otro tema que le interesa impulsar al gobernador es la lucha contra la corrupción, rubro en el que destacó las órdenes de aprehensión contra “personas que han dispuesto mal de los recursos públicos”. Ponderó que su gobierno ha sido el primero en investigar actos de corrupción, afirmación que, al menos en los últimos tres sexenios, es cierta. Como Hidalgo nunca ha tenido alternancia en el Poder Ejecutivo, los cambios sexenales se daban sin contratiempos. Eran ejercicios tersos en los que era común ver caras conocidas en varias secretarías, como si fuera una política para evitar sorpresas en el nuevo gobierno. En esta administración, al menos en sus primeros seis meses, sí se percibe una política para no dejar impunes los actos de corrupción. Al menos en lo que se refiere al correcto ejercicio de los recursos públicos. Para el siguiente medio año Fayad debe consolidar su lucha anticorrupción agilizando, por ejemplo, la iniciativa de ley en la materia que aún está en proceso. También deberá vigilar que las investigaciones por desvío de recursos y otros asuntos similares sean resueltas y no queden en pura llamarada mediática. De filón. Y bueno, si el gobierno de Fayad está luchando contra los actos de corrupción en la administración pasada, nada mejor que ayude a aclarar cuál fue el destino de más de 800 millones de pesos que la Auditoría Superior del Estado de Hidalgo (ASEH) observó al ejercicio 2015, no solo al Ejecutivo estatal, sino a los poderes Legislativo y Judicial, municipios y órganos autónomos, por citar a los más importantes.

Comentarios