Entendiendo que un rezago social es todo aquello que no se hizo cuando se debió haber hecho por parte de los diferentes niveles de gobierno a pesar de haber tenido presupuesto, compromiso y la exigencia de los afectados.

¿Por qué de los rezagos? Se ha tejido una engañosa teoría justificadora de los rezagos vergonzantes en municipios, estados y el territorio nacional.

Los causantes directos, o sea, los malos gobernantes, dan como causalidad principal a la insuficiencia presupuestal. Cosa que no es real, pues se han tenido épocas de abundancia en recaudación, y todo escapó por los caños de la incapacidad y corrupción, también argumentan que la explosión demográfica y su dispersión, así como el incontrolable surgimiento por doquier de manchas urbanas demandantes de todo lo que el Estado justo y eficiente debe entregar a cambio de los impuestos pagados… Y por parte de los afectados, encuentran una resignación en el creer que por ellos no ha quedado…que gestionaron y no los han pelado…que votaron mil años en los que prometían el paraíso… Vaya, hasta hicieron gobernantes a algunos de ellos mismos y salieron peor.

Creo que ambos ángulos tienen parte de responsabilidad en los rezagos. Pero encuentro más culpa en aquellos que teniendo el poder, solo vieron por sus conveniencias y nunca les llegó la voluntad política necesaria para hacer avanzar a sus gobernados.

Para ejemplificar, hablemos de uno de los rezagos más criminales que se puedan dar en cualquier sociedad… El rezago educativo.

Es muy representativo ese rezago, ya que en cualquier entidad, sus habitantes conocen a los analfabetos como efecto de ese mismo, y a los robos que algunos políticos han hecho de los dineros para la educación, como causa.

El analfabetismo entre los adultos es el reflejo de lo más perverso que pueda existir entre los detentadores del poder.

Es la omisión criminal de aquellos que sabiendo que el niño que no sea alfabetizado, será mañana, sin duda, un adulto dominado y explotado.

¡¡Pero el asunto no termina ahí!! Por cada analfabeto existente en este país, cuando menos, en los últimos 40 años, representó el gran negocio para gobernadores y demás influyentes en los presupuestos para este fin.

El caso del estado de Hidalgo llega a lo patético. Aquí, desde el gobierno de Jesús Murillo Karam, la sustracción de dinero transferido por la federación y cuyo fin debió haber sido el alfabetizar a indígenas o pobladores urbanos, todos viviendo en la total pobreza material, pero que dichos dineros fueron usados, incluso en proyectos personales o políticos, en el extremo ignominioso de ser utilizados para preservar y aumentar ¡al analfabetismo! Como forma de sostenerse en el poder político y económico.

Hoy que el presidente Obrador y el Congreso federal deciden ya no continuar con dicha farsa, recortar ese tipo de presupuestos y diseñar otra forma de atacar ese rezago, varios creen que el generarse algunos desempleados al reducirse la plantilla de trabajadores de lo que son los institutos estatales que se suponía combatían al analfabetismo, es un gran daño a la patria, pues pronto verán que su enfoque estaba equivocado.

En Hidalgo era ya insoportable el ver cómo desde hace 30 años nos mintieron con las banderas blancas en comunidades y colonias que dizque anunciaban el fin del analfabetismo Y Fayad con Murillo compraron un premio a esa gran farsa. Después, listados de fantasmas alfabetizados, luego, alfabetizar al mismo individuo varias veces, tráfico de documentos y certificados, nómina con amigos y quedarle a deber a los pobres alfabetizadores, compras ficticias, cero evaluaciones de campo. Incluso se recuerda que nunca nadie supo a dónde fue a parar el millón de dólares que la empresa Transcanadá “donó” durante el gobierno de Olvera, que según el acuerdo documentado, el destino debió haber sido alfabetizar a los hidalguenses.

Cómo dicen en mi rancho: ¡Seguimos muy jodidos todos ustedes!

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