La consejera presidenta del Instituto Estatal Electoral (IEE) Guillermina Vázquez Benítez presentó ayer su informe de actividades 2017-2018, en un acto en el que estuvo presente el gobernador del estado Omar Fayad. En su discurso, la consejera destacó que la elección del primero de julio pasado fue histórica por varias razones, una de ellas, por su magnitud, pues al ser de carácter concurrente, implicó un desafío logístico sin precedentes al tratarse de la contienda electoral más grande en la historia del país. El proceso pasado también fue singular, pues registró un nivel de participación de 65.27 por ciento en la elección del nuevo Congreso local, el porcentaje más alto en la historia de Hidalgo. Al tomar la palabra, el gobernador opinó sobre los últimos comicios y destacó que, pese a sus defectos, la reforma electoral aprobada en 2014 permitió la alternancia pacífica en nuestro país. Pero, además, Fayad puntualizó los defectos de la citada reforma, de la que fue parte como senador de la República. Reveló que pese a que votó a favor de ella, no estuvo de acuerdo, por ejemplo, en centralizar el control de los organismos públicos locales en el Instituto Nacional Electoral (INE), pues desde su punto de vista, implicó una regresión en el principio que debe regir a nuestra República federal. El mandatario también mostró su desacuerdo en la forma en que se han establecido lo que llamó “cuotas” para alcanzar la equidad de género en los cargos públicos. Dijo que esas reglas no necesariamente permiten que lleguen los cuadros más competitivos de los partidos a las candidaturas. Al final, sí se vale destacar que el pasado proceso electoral permitió, sin mayores sobresaltos, la transición política en los poderes Ejecutivo y Legislativo federal; pero también, que en nuestro estado de Hidalgo, por primera vez, tengamos un Congreso local dominado por una fuerza distinta al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Y por si fuera poco, se logró que la nueva Cámara de Diputados esté compuesta de más mujeres legisladoras que hombres. Hoy vivimos una realidad que vemos con naturalidad, pero que necesitó de cambios paulatinos y años de lucha, tanto de la sociedad civil organizada como de corrientes políticas progresistas. Vivimos tiempos inéditos y hay que reconocer a las personas e instituciones que así lo permitieron. De filón. Donde queda mucho que corregir es en la pulcritud con que llevan sus cuentas los ayuntamientos y otros entes públicos. Ayer, la Auditoría Superior del Estado de Hidalgo (ASEH) detectó irregularidades por 38 millones 954 mil 299.80 pesos en entidades del sector paraestatal y administraciones municipales en la revisión a la cuenta pública 2017, lo cual no sorprende, sino todo lo contrario.

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