La incesante lucha nacional que se da para no dejar de estar dentro del régimen de partidos políticos, ha entrado en una fase inédita.

Por un lado, los partidos políticos que se “desfundaron” o desfondaron el primero de julio de 2018 traen la soga al cuello que les anuncia el apretón definitivo en la próxima elección federal. PRI, PAN y PRD están como candidatos a la muerte electoral y a desaparecer, dejando su triste herencia y peor recuerdo.

Resulta que si esos viejos partidos mueren, deben surgir otros, para que no se empiece a alterar la costumbre legal de vivir en una partidocracia, que ya nadie quiere, pero que las malas leyes obligan a estar y ser. Por eso, a diario vemos y oímos que los militantes de los partidos que deben morir andan como loquitos afiliando con promesas que ni ellos se las creen, o como en mi tierra, Tepehuacan, ofreciendo dinero y amenazas.

El dinero que reparten no es de dudosa procedencia, pues todos sabemos de donde proviene y las amenazas sí son inexplicables.

El PAN le apuesta a su sobrevivencia a una campaña muy sentimentalista en los medios; y el PRD, lo único que se oye es que ya no respiran y solo buscan coyunturas (inmorales también) para seguir con sus complicidades colaboracionistas.

Y en el otro extremo, ahí donde se construyen las alternativas o los partidos sustitutos, la actividad es proporcional. El intento por nacer es tan complejo como la lucha por no morir. Y mientras este México no construya una vía política de acceso al gobierno y al poder, así tendremos que seguir, nos guste o no.

En Hidalgo ya se tienen varios partidos nuevos, unos de carácter estatal y otros más que tienen la mira puesta en el ámbito nacional. Luchan a diario usando ideas y recursos, y mientras no se les descubra algo anormal o ilícito, representarán, también se quiera o no, las opciones de refugio para los que, o por despecho o decepción, o simple instinto de conservación y activismo, abandonemos a los que morirán.

Insisto, mientras no exista otra vía diferente a los partidos, así seguirá siendo, pues eso de los independientes, ya vimos que son una jalada y casi todos los competidores por esa vía ¡han nacido muertos!

Me llama la atención el procedimiento creado para las afiliaciones a los intentos emergentes de partido. El INE captura tus datos en su plataforma, y como firmas la nueva afiliación, en ese mismo momento te desincorporan del padrón de tu antiguo partido.

Veo con alegría ese procedimiento, pues facilita la dinámica que se debe dar y construir en los sistemas multipartidistas como el mexicano. Además, esa manera de incorporar y quitar de los padrones partidistas a los mexicanos, no dudo que será el tiro de gracia para esos viejos y mañosos partidos, que la neta, la neta ¡ya se ganaron su sepultura!

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