Por considerar que la dirigencia estatal del PAN no es incluyente, en especial Asael Hernández y su grupo, Luis Baños Gómez renunció el pasado 16 de enero a una militancia de 23 años.

Afirmó que optaron por dar preferencias a candidaturas externas y plurinominales, y reiteró: “No dan espacio”.

Egresado como abogado en la UAEH y con una maestría en derecho procesal, dejó claro que exactamente dedicó la mitad de su vida a trabajar por Acción Nacional.

“Me incorporé el 16 de febrero de 1996; curioso, tenía 23 años. Lo cierto es que los gobiernos panistas no lograron consolidar un cambio en la escena nacional, aunque en esencia, como institución, sea noble y buena.”

El pasado lunes cumplió 46 años.

Consideró como posible buscar su afiliación en otro partido, pero no lo consideró urgente.

“Debo pensar cuidadosamente los pasos que voy a dar. Soy político de siempre; creo, y reafirmo, que se brindan oportunidades, muchas, de apoyar a quienes más lo necesitan. Nunca hae albergado otras intenciones. Creo que un auténtico servicio social se realiza con honestidad y entrega; ya lo he demostrado.”

Luis Baños, identificado por sus buenos modales, no perder el control de sí mismo y argumentar con solidez, en vez de reñir, en una entrevista de no más de 20 minutos, se confesó felizmente casado, con tres hijos, dos niños y una niña, apuntando que :
Een su pasado, como servidor público, fue delegado federal de la procuraduría agraria.

“Siempre me gustó el derecho;, lo estudié y después lo he practicado, empleándolo como otra forma de ayudar a mis semejantes. No fue mi objetivo, jamás, el buscar una sólida posición de bonanza económica.”

Dijo que fue un estudiante dedicado, con un promedio final de 8.20.

Muy breve, refirió: “Nunca me reprobaron”.

Recuerda a algunos de sus maestrosdocentes: Leonardo Ramírez, Raúl Arrojo, Marta Gaona. Y de compañeros, entre otros, a Alejandro Habib, Héctor Cruz, María de los Ángeles Eguiluz y Jerusalén Kuri.

Vive desde hace 20 años en Mineral de la Reforma, asiento igualmente de muchos de sus familiares.

No todas sus experiencias políticas han sido satisfactorias.

El 3 de julio de 2011, contendió por la presidencia municipal de la Reforma. Su principal opositor fue el priista Filiberto Hernández.

“Al terminar el conteo, tenía 47 votos a favor; después, sorpresivamente anularon una casilla y quedé con 11 sufragios abajo.

A todas luces fue un fraude electoral.”

Antes había sido regidor en la administración de Salvador Licona:, 2003-2006.

Pretendió igualmente una diputación federal.

“Con Mirna Hernández hubo un proceso muy disputado; al final ella logró 58 mil votos, por 56 mil que yo acredité.”

Como expresa, muy directo; por segundos absorto en reflexión.

“Fui más adelante por un escaño en el Congreso del estado,: distrito 17: Mineral de la Reforma y Epazoyucan. Logré el primer lugar.”

De esa pasada legislatura de la que fue parte, comenta: “Apoyamos reformas porque queríamos democratizar y pluralizar la junta de gobierno; de acuerdo con lo ya establecido, el primer año la encabeza Morena, el segundo PRI, y el último PAN.”

En un desglose de probable partido al que se sumaría, hace recuento:
“Me fustán los cambios de Morena; hay cierta afinidad. Han surgido algunos leves acercamientos con PRI, PRD y Encuentro Social. No hay fecha fatal para decidir”.

Ante la renovación de ayuntamientos, el próximo año, concluye:
“Tratándose de elecciones municipales, no suele ser tan importante el partido como la persona, el candidato”.

Observa al reportero y se adelanta al cuestionamiento:
“” No necesariamente se gana con más recursos económicos. La gente analiza a los aspirantes, a muchos de quienes conoce de mucho tiempo”.

Dice que coincide con el presidente Andrés Manel López Obrador en el combate a la corrupción que, junto con la inseguridad, “son los males centrales que afectan al país”.

Comentarios