Maestría en Internet de las cosas

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Pachuca.- El futuro nos alcanzó y el coronavirus (Covid-19) obligó a gran parte de la humanidad a replegarse en casa y resolver la mayor parte de sus actividades a distancia echando mano de la tecnología, especialmente del Internet, lo que significó estar “conectados” más horas para trabajar, estudiar, realizar compras y pagos, consultas médicas o simplemente saludar a familiares y amigos ante la imposibilidad de visitarlos.

De golpe, la conexión se volvió parte de la realidad cotidiana en todos los niveles y esa nueva condición está impulsando el desarrollo de tecnologías que hace algunos meses se veían únicamente como una expectativa, no como una necesidad.

Antes de quedar atravesados por una pandemia, el Colegio de Posgrado de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) desarrolló y logró la aprobación de una nueva maestría: Internet de la cosas.

Un paso adelante

Desde finales de las décadas de 1950 y 1960 hubo desarrollos importantes que permitieron el origen del Internet; pero el acceso social a esa tecnología fue en 1983, cuando surgió el primer servidor con nombres de sitios. De manera muy acelerada, en 1991 llegó la world wide web, lo que popularmente conocemos como “www”, que nos conectó en segundos a sitios con información. Cinco años después, 10 millones de computadoras ya estaban conectadas.

Para el año 2000, esa evolución tecnológica, impulsada por gobiernos, industrias e investigadores, estalló y en poco tiempo se convirtió en una herramienta popular, necesaria y en constante cambio.

Una vez que se alcanzó la interconexión de las personas y sus dispositivos móviles, ahora el siguiente paso es la interconexión de todas las cosas u objetos de uso cotidiano “tanto en el hogar como en el trabajo y en los servicios públicos que ofrecen las ciudades”, explicó Alejandro Mendoza Gamiño, doctor en humanidades digitales por la Universidad de Alicante en España.

“Un tema relacionado con el Internet de las cosas es la inteligencia artificial, la cual ocupamos sin saberlo”, añadió Melecio Sánchez Ruiz, maestro en sociedades de la información y el conocimiento con enfoque en economía y desarrollo tecnológico por la Universitat Oberta de Catalunya, España, quien ejemplificó: “Cuando en nuestro celular hacemos llamadas sin utilizar manos, sino a través de un asistente de voz, es un algoritmo de inteligencia artificial”.

Otro ejemplo son los automóviles autónomos que ya están en el mercado y “que tienen múltiples sensores, los cuales se conectan a través de redes inalámbricas con satélites y van guiando al vehículo para que no choque, para que detecte personas y semáforos bajo algoritmos muy complejos que permiten al auto tomar decisiones sin intervención de una persona”.

Alejandro Mendoza y Melecio Sánchez impulsaron la creación del programa de maestría en Internet de las cosas en la máxima casa de estudios de la entidad y lograron su aprobación.

De consumidores a desarrolladores

“Se estima que para 2025 habrá más de 30 mil millones de objetos interconectados, con lo cual el Internet de las cosas (Iot) continuará revolucionando a las empresas, sus procesos y su forma de relacionarse con los clientes”, señaló Alejandro Mendoza, y precisó que “con ello se está generando una nueva economía que acarrea un cúmulo de oportunidades para los negocios y para el bienestar de las personas.

” Aunque México cuenta con importantes centros de investigación con capacidad para desarrollar nuevas tecnologías, aún existe una brecha para llevarlo a la aplicación en el sector económico o incluso para emprender la creación de empresas desarrolladoras.

“Internet de las cosas se viene anunciando desde 2009 por empresas que lo popularizaron pero hay pocos profesionales expertos en esa materia. Solo somos usuarios de dispositivos móviles pero no desarrolladores de esta interconexión de los objetos.

” La maestría en Internet de las cosas de la Autónoma de Hidalgo está orientada a formar “a los futuros profesionales capaces de innovar a las organizaciones, así como futuros líderes emprendedores con un dominio práctico de todas las fases de desarrollo de los proyectos, desde la detección de necesidades y propuesta de valor de acuerdo con los nuevos modelos de negocio, el diseño de la infraestructura y los dispositivos a conectar, la captura, transmisión y almacenamiento seguro de la información, así como la explotación de la información por medio del análisis de grandes volúmenes de datos”.

Por su parte, el maestro Melecio Sánchez informó que ese programa de posgrado “cuenta con un laboratorio especializado en Internet de las cosas: Creative Technologhy Lab (Ctlab), donde las y los estudiantes pueden desarrollar sus prototipos y experimentar, apoyados en una metodología basada en la solución de problemas reales”.

Además, “serán guiados por una planta de reconocidos docentes del ámbito local, nacional e internacional, así como de los corporativos asociados a este programa, tales como Cisco, Intel y otros”.

De esa manera, explicaron los entrevistados, las y los egresados de la maestría “estarán capacitados para liderar proyectos de Iot orientados a generar nuevos modelos de negocio con productos y servicios que permitan aumentar la productividad de las empresas y mejorar la calidad de vida de las personas”.

Los especialistas
Alejandro Mendoza y Melecio Sánchez impulsaron la creación de ese programa
y lograron su aprobación

El posgrado
está orientado a formar a los futuros profesionales capaces de innovar a las organizaciones, así como futuros líderes emprendedores

Alejandro Mendoza Gamiño

Es doctor en humanidades digitales por la Universidad de Alicante en España; cuenta con dos maestrías: una en computer science por la Universidad de Tulane y la segunda en instructional technology por la University of Houston Clear-Lake; así como un diplomado en liderazgo por la Harvard University.

Es coordinador del Creative Technology Lab, conocido como Ctlab, y fue impulsor del programa de maestría en Internet de las cosas en la UAEH.

Es autor del libro Los saberes de la era digital, el cual propone una metodología propia de transformación digital donde se asume el advenimiento del Internet de las cosas y las tecnologías transformadoras.

Ha realizado investigación en el campo de las humanidades digitales; fue director de información y sistemas; experto en gestión de proyectos para la innovación tecnológica, consultoría y despliegue de soluciones de tecnología de la información, automatización de procesos y gestión de tecnologías de la información.

Melecio Sánchez Ruiz

Es maestro en sociedades de la información y el conocimiento con enfoque en economía y desarrollo tecnológico por la Universitat Oberta de Catalunya, España. Es licenciado en sistemas computacionales con especialidad en redes y telecomunicaciones por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Se ha desempeñado profesionalmente por más de 18 años en el área de las tecnologías de la información y comunicaciones. Desde 2004, imparte cátedra en el Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI) con especial énfasis en proyectos de realidad virtual.

Ha dirigido el laboratorio de Internet de las Cosas, fungiendo como lab champion dentro de la red nacional de laboratorios de innovación auspiciados por el corporativo Intel.

Actualmente, es coordinador operativo de prospectiva dentro del Colegio de Posgrado de la UAEH, coordinador del programa de maestría en Internet de las cosas y coordinador operativo y asesor de proyectos del Ctlab.

¿Qué ofrece la maestría en Internet de las cosas?

La decisión de la UAEH fue crear un programa de estudios de posgrado que ofrezca la posibilidad de formarse no solo como tecnólogos, sino con habilidades para la generación de negocios, “porque nuestro programa tiene ese doble perfil, los que deseen hacer un emprendimiento pero también sepan cómo desarrollar un prototipo, una propuesta de valor haciendo uso de las tecnologías”.

Por su parte, Melecio Sánchez explicó que ese programa va dirigido no solo para profesionales en ciencias exactas, “también para quienes están en otras áreas como negocios o ingenieros industriales y que tengan conocimientos básicos en electrónica, comunicaciones, computación y administración”.

El Ctlab, cuya traducción al español es laboratorio de tecnologías creativas, es un apoyo para estudiantes de la maestría, pero también está abierto a investigadores externos que deseen desarrollar proyectos en cuatro verticales, explicó Melecio Sánchez: home, que es todo lo referente a la automatización del hogar; industria, para desarrollar soluciones para empresas 4.

0 y las creativas; help, para dispositivos biométricos, que incluye lo relacionado con telesalud; y la cuarta, distribución y medio ambiente, que abarca temas como agricultura inteligente.

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