Para celebrar el Día del Niño, los músicos de la orquesta, bajo la batuta de Gaétan Kuchta, cambiaron los esmóquines y vestidos largos por pijamas y pantuflas

Mineral de la Reforma

Lo que curiosos veían con extrañeza por las calles que llegaban al Centro de Extensión Universitaria (Ceuni) era ya una costumbre que el público de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (OSUAEH) adoptó desde el año pasado, cuando realizaron por primera vez la Pijamada Sinfónica.
Este año niños y niñas volvieron a emprender un viaje por la fantasía y los acordes de la música de la mano de José Luis Vargas, mejor conocido como Wicho el cuentacuentos, y los 80 músicos de la OSUAEH bajo la batuta de Gaétan Kuchta.
Los niños listos con su pijama, algunos con almohada y osos de peluche, eran recibidos por hombres altos en zancos y muñecas sonrientes, la fiesta estaba a punto de comenzar y mientras se acomodaban en los asientos, los músicos de la orquesta buscaban sus puestos para afinar los instrumentos.
Wicho apareció en el escenario del aula magna Alfonso Cravioto Mejorada para introducir la pieza que abrió la divertida gala, la Sinfonía de los dioses de Joseph Haydn, con un cuento sobre un príncipe caprichoso que aprende la lección cuando toda una orquesta abandona el recinto en medio del concierto.
Así lo hizo la OSUAEH, uno a uno los músicos dejaron los atriles, incluso el director dejó el escenario, un hecho que causó curiosidad y asombro en los asistentes.
Pero el silencio que se estaba formando duró poco cuando Wicho volvió a invitar a la orquesta a ocupar sus sitios, los músicos de la OSUAEH habían cambiado los esmóquines y los vestidos largos por pijamas y pantuflas.
El viaje continuó con la presencia de la hermosa voz de Teresa Fuentes, quien dio vida a las princesas de cuentos de hadas que todas las niñas aman, cada canción fue coreada por chicos y grandes e hizo una parada en la nostalgia de muchos padres presentes.
Con la intervención siempre llena de humor y diversión, Wicho y Teresa Fuentes brindaron magia y alegría a niños y niñas, y junto con la orquesta hicieron que arrancáramos la primera página de la cuenta regresiva para la Pijamada Sinfónica de 2018.

Evento

  • Los niños y niñas
    listos con su pijama, algunos con almohada y osos de peluche, eran recibidos por hombres altos en zancos y muñecas sonrientes, la fiesta estaba a punto de comenzar

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