La realidad, lo sabemos, no siempre es coherente ni lógica. O más bien pocas veces podemos entenderla. Casi siempre actuamos sin preguntarnos demasiado las cosas. Quizá si reflexionáramos más lo que hacemos no actuaríamos. Nos quedaríamos pasmados, encontrando alguna explicación convincente de por qué hacemos nuestras rutinas diarias. Un hombre que vive del Estado y que escribe sobre realismo sucio es solo un ejemplo de las miles de vidas contradictorias que podríamos encontrar si husmeáramos un poco más a nuestro alrededor. En este Maldito Vicio Ilallalí Hernández nos sugiere una vida absurda alrededor de la cual se tejen otras subhistorias del mismo talante y Kafka nos recuerda ese peso que padecemos todos los días: un omnipresente Estado que nos asfixia.

asfixia

El hombre que no vive en el error

Ilallalí Hernández Rodríguez*

El realismo sucio
Un escritor joven que se interesa por el realismo sucio, lee una novela erótica, explícita y violenta de un escritor a quien solo publican en espacios alternativos.
Escritor de casi 50 años, realizó un libro de realismo sucio; consiguió la publicación de su obra en una editorial independiente y una serie de reseñas en revistas electrónicas a cambio de una serie de talleres.

La serie de talleres
Un gestor cultural recibió un sueldo mensual del estado por impartir una serie de talleres. La gestión de tal evento fue tarea del escritor, quien además, es un burócrata de tiempo completo.

La burocracia
Un escritor de casi 50 años se dedica a fomentar la lectura en la juventud, anualmente debe entregar métricas a coordinadores del Informe de Gobierno del Estado; para que estos incluyan las estadísticas y alcances de sus iniciativas.

El estado
Desde hace 20 años el estado ocupa el primer lugar nacional en analfabetismo según el Inegi. Pese a que la Secretaría de Educación ha lanzado brigadas de alfabetización para que lleguen a las comunidades más alejadas, no se ha conseguido ningún resultado. En el ejercicio que se informa, compraron 543 mil 126 libros para bibliotecas públicas y realizaron más de 20 mil talleres.

Las bibliotecas públicas
En el área de ficción existen 30 títulos de narrativa que contienen en su cuarta de forros la descripción de “realismo sucio”, casi todos los que exploran el tema son jóvenes autores; quien encabeza la colección es un escritor de casi 50 años, quien además es un autor del Estado.

La colección
Algunos títulos son: No quiero saber tu nombre, Su olor era barato, La noche que perdiste, entre otros títulos que (cito) “exploran la situación de la modernidad, un caleidoscopio de conceptos que nos sitúan en terrenos atemporales, atravesados por un cinismo propio de esta generación, encabezada por un autor que puede leer con atención lo que las nuevas y anteriores generaciones tienen para dar”.

Las nuevas y anteriores generaciones
El autor que puede leer con atención lo que las nuevas y anteriores generaciones tienen para dar, está pensando la siguiente colección, mientras tanto contempla su última novela y prepara paquetes para enviarle a quienes harán una reseña, coincide con la lista de talleristas que estarán trabajando con poblaciones vulnerables durante el sexenio, incluye una nota que dice: “te espero en mi cumpleaños 49, atentamente…”.

Los paquetes
El mensajero del Instituto de Cultura tardó una semana laboral en entregar los paquetes, en esos mismos días se gastó el presupuesto de envíos foráneos del mes.

Ilallalí Hernández Rodríguez (Pachuca, 1981).

Estudió la maestría en subjetividad y violencia, donde realizó un híbrido de creación y ensayo sobre la gramática de las notas suicidas. Es editora independiente. Estudió en la escuela dinámica de escritores que dirigió Mario Bellatín. Fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas y del Foecah. Realizó una residencia artística en Colombia donde escribió este libro de cuentos basados en el I-Ching, editado por el estado de Hidalgo (2014). Ganadora del concurso de cuento Ricardo Garibay. Autora del libro de cuentos El recorrido por la mansión del conde; colabora en las antologías de cuento: Narrativa de la fundación para las letras, Proporción Áurea y Mujeres que le hacen al cuento. Coautora de la novela La vida sexual de PJ Harvey. Ha sido colaboradora de diversas revistas nacionales y extranjeras.

El Proceso (fragmento)

Franz Kafka*

–¿Cómo te imaginas el final? –preguntó el sacerdote.
Al principio pensé que terminaría bien –dijo K–, ahora hay veces que hasta yo mismo lo dudo. No sé cómo terminará. ¿Lo sabes tú?
–No –dijo el sacerdote–, pero temo que terminará mal. Te consideran culpable. Tu proceso probablemente no pasará de un tribunal inferior. Tu culpa, al menos provisionalmente, se considera probada.
–Pero yo no soy culpable –dijo K–. Es un error. ¿Cómo puede ser un hombre culpable, así, sin más? Todos somos seres humanos, tanto el uno como el otro.
–Eso es cierto –dijo el sacerdote–, pero así suelen hablar los culpables.
–¿Tienes algún prejuicio contra mí? –preguntó K– No tengo ningún prejuicio contra ti –dijo el sacerdote.– Te lo agradezco –dijo K–. Todos los demás que participan en mi proceso tienen un prejuicio contra mí. Ellos se lo inspiran también a los que no participan en él. Mi posición es cada vez más difícil.
–Interpretas mal los hechos –dijo el sacerdote–, la sentencia no se pronuncia de una vez, el procedimiento se va convirtiendo lentamente en sentencia.

*(Praga, 1883 – Kierling, Austria, 1924)
Escritor checo en lengua alemana cuya obra señala el inicio de la profunda renovación que experimentaría la novela europea en las primeras décadas del siglo XX.

TUITIZA LOCA

Aún no me imagino tocando timbre en la casa de un vecino para pedirle que me preste su voz #Absurdo

@FlopySirenita

 

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